Jorge (nombre ficticio) tiene 20 años, estudia Derecho y es consumidor de cannabis (la sustancia más asidua entre los jóvenes madrileños). Actualmente se encuentra en pleno tratamiento en Proyecto Hombre Madrid.
Su inicio en el mundo de las drogas empezó a los 18 años por moda. “Porque lo hacíamos todos los jóvenes”, cuenta a Madridiario. “Empecé poquito a poco. Al principio me acuerdo de que no me generó algún tipo de problema ni adicción”, explica.
Consumir esa sustancia le proporcionaba una falsa sensación de tranquilidad, debido a su personalidad inquieta. Pero a medida que fue consumiendo más fue apareciendo la ansiedad. “Primero me relajaba, pero luego me venía mucha ansiedad. No me permite ver las cosas con claridad”, asegura.
Se dio cuenta de que tenía un problema serio de adicción al consumo de cannabis años después: “Yo llevo sabiéndolo dos años que tengo un problema de verdad, pero el caso es como tú quieras afrontarlo, si tienes la fuerza para afrontarlo. En este caso, pues, tampoco tenía la fuerza ni las ganas”.
Consumir le daba una falsa sensación de tranquilidad
Una situación que generó en Jorge una impotencia por no saber cómo afrontar su problema con las drogas. El miedo a contarle la verdad a su familia, el qué dirán, fue uno de los principales motivos que le llevo a retrasar el inicio de su tratamiento. “Yo me di cuenta hace tiempo”, asegura el joven de 20 años, pero no puso remedio hasta hace apenas unos meses.
Jorge tomó la decisión de acudir a Proyecto Hombre cuando se vio incapaz de dejar de consumir por su propia cuenta. Fue en ese momento cuando se atrevió a contar la verdad a su familia. “Ellos me han apoyado bastante. Me he dado cuenta de que sí podía hacerlo y de que era más fácil de lo que yo pensaba”. Y asegura que desde que empezó su tratamiento, que aún continua, no ha recaído gracias a su fuerza de voluntad, su familia y a Proyecto Hombre.
Con el testimonio de Jorge se reivindica el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico de Drogas, también conocido como el Día Mundial contra las drogas. Una fecha, 26 de junio, que trata de reforzar la acción y la cooperación entre países con el objetivo de alcanzar una sociedad libre del consumo de estupefacientes y de su tráfico ilegal.
El consumo y la distribución de drogas es una problemática global, que lleva a graves repercusiones en la salud y en el bienestar personal. A nivel mundial, la incursión de estas sustancias ilícitas ha conseguido traspasar fronteras llegando a niveles alarmantes, afectando así a la seguridad y el desarrollo sostenible de los países.
El caso de Madrid es uno de los más alarmantes. Según los datos proporcionados por Proyecto Hombre Madrid, en 2021 el 92,37 por ciento de las demandas de tratamiento que llevaron a término fueron realizadas por jóvenes y en su mayoría relacionadas con el consumo de cannabis.
La edad media de inicio en el consumo de esta sustancia en España se sitúa en los 14,9 años. Y de los jóvenes entre 14 y 18 años, los datos hablan de consumos de cannabis con una media 3,3 porros al día.
“Los problemas de alcohol en adolescentes está más escondido”
Desde Proyecto Hombre Madrid se encuentra muy preocupados por el elevando porcentaje de jóvenes que consumen cannabis y su baja percepción de riesgo de adicción a esta sustancia. Sin embargo, no solo el cannabis afecta a la población madrileña, desde la Fundación aseguran que el consumo de cocaína y alcohol en la población adulta también es preocupante.
Algo en lo que también coincide el Ayuntamiento de Madrid a través de su ‘Plan de Adicciones de la Comunidad de Madrid 2022/2026’. Según los datos del informe, en 2019 el alcohol fue la sustancia que más urgencias extrahospitalarias provocó con 1.120 intervenciones. También fue la que generó más episodios de urgencias hospitalarias, con 835 casos -el 62,9 por ciento de todas las atenciones por consumo de drogas-.
En el periodo 2018-19, los jóvenes de 14 a 18 años aseguraron haber consumido alguna vez en su vida alcohol (76 por ciento), tabaco (42 por ciento) y cannabis (33 por ciento). Estos últimos han demostrado también una mayor ausencia de asistencia en los centros educativos en el último mes, suspenden habitualmente y han repetido dos o más cursos.
Tan solo en 2021 en Proyecto Hombre Madrid recibieron unas 1.977 solicitudes, 1.569 pertenecientes a hombres y 378 a mujeres. Entre los motivos de consulta se sitúa en lo más alto el consumo de cocaína (41,7 por ciento), derivados del cannabis (27,93 por ciento) y alcohol (17,5 por ciento).
“El perfil que nosotros tratamos aquí lo dividimos en dos partes: por un lado, el tratamiento de adultos, y por otro el tratamiento con adolescentes y familias. En el tratamiento de adultos nos encontramos la mayoría de demandas, sobre todo por consumo, por adicción a la cocaína y alcohol. Son las dos sustancias que más demanda acelera. Si hablamos de adolescentes, lo que nos encontramos es que hay una demanda mayor por el cannabis, que es un poco la sustancia que más demanda casi el 80 por ciento”, explica Pablo Llama, psicólogo de Proyecto Hombre Madrid.
El proceso de atención de una persona adulta se inicia con la valoración y diagnóstico para conocer el alcance del problema en esa persona, establecer un diagnóstico, y proponer un individual adaptado a la situación del paciente. En el caso de los hombres con problemas de adicciones (79,3 por ciento), la sustancia que más han consumido es la cocaína durante un periodo de 10-15 años.
Mientras, el caso de las mujeres representan el 20,7 por ciento de la población adulta atendida, en su mayoría entre los 36 y 45 años, cuya droga principal es el alcohol, un consumo que se prolonga entre cinco y diez años.
En el caso de los menores, este proceso arranca con la demanda del adulto responsable/tutor legal, realizándose una evaluación y valoración a la que sigue un plan de intervención que se pacta con ambas partes. Según los datos proporcionados por Proyecto Hombre Madrid, en 2021 atendieron a 735 menores, 599 hombres y 136 mujeres. Siendo el alcohol la sustancia más consumida entre los jóvenes.
Alcohol y cannabis, lo más consumido en la sociedad madrileña
Desde Proyecto Hombre Madrid han detectado que “cuando alguien ha desarrollado una adicción es porque algo más está ocurriendo. Es decir, lo importante es conocer qué es lo que le pasa a esa persona para que haya desarrollado una adicción gradualmente. La adición a eso es una forma de volver a las personas, de afrontar algún tipo de problema o incomodidad”.
En ambos casos, adultos y menores, Pablo Llama tiene claro que la familia es el factor más influyente para conseguir salir de las adicciones. “Normalmente, cuando una persona tiene que enfrentarse a un proceso de tratamiento de la adicción, es importante que tenga apoyo. Son fundamentales los apoyos”, comenta Llama.
Y añade: “La familia en muchos casos nos va a dar supervisión, nos va a generar un compromiso en ciertas situaciones y sobre todo, nos va a dar también un acompañamiento, quizá lo más importante”.
Los CAD y CAID en Madrid, Centros de Atención a las Adicciones y Centros Integrales de Atención a las Adicciones, respectivamente. Los primeros dependen exclusivamente del Instituto de Adicciones de Madrid Salud (Ayuntamiento de Madrid). Los segundos, pertenecen a la red asistencial para las adicciones de la Comunidad de Madrid.
Estos recursos públicos están dedicados al tratamiento, prevención y rehabilitación de personas con adicciones. Todo aquel que lo necesite puede solictar plazar directamente en la CAD y CAID.
La fundación Centro Español de Solidaridad ‘Proyecto Hombre’ Madrid es una entidad declarada de utilidad pública en 1986. Ubicada en Martín de los Heros, 68, Madrid.