Las cifras son absolutamente clarificadoras: actualmente en España hay más de un millón de estudiantes de Formación Profesional, de los cuales, en el curso 2022-2023, 438.500 han optado por Grados Medios para asegurarse una inserción laboral inmediata.
Titulaciones como Auxiliar de Enfermería, Técnico en Gestión Administrativa, Especialista en Sistemas Microinformáticos y Redes o Estética y Belleza han hecho posible que decenas de miles de alumnos accedan a empleos cualificados y estables.
Y lo hacen con una facilidad tres veces superior a la de los estudiantes que cursan carreras universitarias u otro tipo de formaciones, según datos de la Cámara de Comercio de Cataluña, basados en las estadísticas de su comunidad autónoma.
Estos datos de Cataluña se pueden extrapolar al resto del territorio español, donde las cifras de inserción laboral a partir de una FP de Grado Medio son muy similares.
Los estudiantes de grado medio destacan en el mercado laboral por haber experimentado una formación que se fundamenta en realizar prácticas en entornos de trabajo reales, sin olvidar, por supuesto, el estudio del contenido teórico relacionado.
Esta posibilidad de aprender desde el “hacer” permite que los alumnos de los grados medios de FP adquieran un conocimiento del campo de trabajo en el que van a pasar a formar parte de una manera muy real, asimilando las tendencias de trabajo actuales, conociendo los protocolos y maquinarias que se usan en este momento, las reglamentaciones legales, etc.
Sin duda, esto hace que los alumnos que obtienen el título de técnico destaquen en los procesos de selección, donde las empresas buscan perfiles que sumen y que no tengan que ser sometidos a un proceso de aprendizaje y adaptación que se demore demasiado en el tiempo.
Dentro de las 2000 horas lectivas que ofrecen los Grados Medios de manera habitual, las prácticas en empresas son el epicentro de la experiencia formativa. Esta oportunidad de aplicar lo aprendido en dos años académicos en los últimos meses de formación también supone establecer un contacto directo con las empresas.
En otras palabras, son muchas las ocasiones en las que el estudiante de Grado Medio consigue un contrato de prácticas que se fideliza con el tiempo en las mismas empresas en las que cursa su formación, ya que estas reconocen el potencial, lo han visto en acción durante ese período y saben qué tipo de perfil profesional tienen enfrente.
Todo ello hace que los estudiantes actuales hayan puesto la mirada sobre este tipo de titulaciones, denostadas en el pasado, y que hoy se han convertido en una de las fórmulas más interesantes para conseguir un puesto de trabajo fijo, atractivo y con más posibilidades de promoción.