Los encierros se celebraron en agosto bajo un amplio dispositivo de seguridad compuesto por más de 400 personas. La Policía Local, con más de 140 efectivos, garantizó la seguridad física tanto de participantes como de espectadores, con un dispositivo que abarcaba desde los corrales de suelta hasta la llegada a la Plaza de Toros, dirigiendo todas las comunicaciones a través del puesto de mando hacia los distintos puestos fijos o móviles. Asimismo, los agentes evitaron que menores de edad y personas con síntomas de embriaguez participaran en los encierros con la intención de evitar accidentes a los corredores.
Entre los heridos graves se encon traba un joven que recibió una cornada en el gemelo derecho de 15 centímetros de profundidad durante el primer encierro de las fiestas de San Sebastián de los Reyes, así como otra persona que fue trasladada al hospital La Paz con un traumatismo craneoencefálico severo después de haber sido arrastrado por un morlaco que le enganchó del fajín desde la calle de Real hasta la calle de Estafeta. El hombre se recuperó favorablemente.