El presidente de Hostelería Madrid, José Antonio Aparicio, ha valorado de manera positiva los datos de turismo y gasto en hostelería en esta campaña de Semana Santa, que han sobrepasado la previsión del 5 por ciento para llegar al 6,5 por ciento de incremento sobre el año pasado, rozando las cifras previas a la pandemia. Estos buenos datos de 2023 consolidan la Semana Santa madrileña como "foco de atractivo turístico tanto nacional como internacional" y a Madrid como "capital gastronómica".
Sin embargo, prefiere no lanzar las campanas al vuelo. "La Comunidad de Madrid no ha recuperado aún los datos prepandemia (con récord de visitantes, 12 millones, en 2019), queda un punto porcentual en empleo y también en actividad pero creemos que la tendencia es positiva", ha subrayado Aparicio.
Aunque en términos generales el balance ha sido positivo, desde Hostelería Madrid han recordado que hay que diferenciar entre zonas residenciales, donde estiman que entre un 8 y un 10 por cienro de la hostelería ha tenido que cerrar por falta de sus clientes habituales, de las zonas céntricas, con grandes atractivos culturales, donde las procesiones "han tenido muy buena respuesta", hasta empujar el incremento global de la facturación.
Aparicio ha calificado de muy positiva la cifra de 6,5 por ciento de incremento del gasto, teniendo en cuenta además "los problemas que tenemos en aprovisionamiento, en alquileres, en energía" derivados de la actual coyuntura económica. "Los hosteleros estamos pudiendo salir adelante en estas fechas, evidentemente con menores rentabilidad", ha remarcado el presidente de Hostelería Madrid.
Por su parte, la Asociación Madrileña de Empresas de restauración (AMER), maneja un incremento mayor en la facturación de los restaurantes madrileños en la campaña de Semana Santa de 2023, hasta llegar a un 10 por ciento más que el pasado año en muchas zonas de la capital y localidades turísticas, cifra superior a las previsiones de un 6,59 por ciento de incremento, lo que "confirma la pujanza de la región como destino turístico y capital gastronómica".
En un comunicado, AMER ha subrayado que se mantiene el crecimiento turístico de Madrid experimentado en los últimos años en Semana Santa y ha recalcado que se han superado en algunas zonas los niveles prepandemia en cuanto a visitantes y gasto en gastronomía. En este sentido, ha explicado que a la ocupación turística "sin precedentes" en el centro de la capital se ha sumado los datos positivos propios del período pre-Covid en muchos pueblos y ciudades del resto de la Comunidad gracias al turismo de interior.
Destaca, en esta línea, la enorme afluencia de visitantes que han acudido esta Semana Santa a localidades madrileñas como Alcalá de Henares, Chinchón, San Lorenzo de El Escorial, Morata de Tajuña, Villarejo de Salvanés, Aranjuez o Carabaña entre otras muchas.
Finalmente, ha destacado que barrios de Madrid que no son turísticos y ciudades residenciales del cinturón norte y sur, aunque "no han podido suplir el enorme éxodo de sus vecinos que se han ido a otras localidades a pasar la Semana Santa con los pocos visitantes que han recibido", también han experimentado cierto crecimiento en relación con años precedentes.