Ante el aumento de delitos por violación, los organismos competentes acordaron unificar criterios de actuación con el objetivo de, según apuntó el fiscal jefe, de "recopilar todos los vestigios posibles del hecho delictivo y tener los medios necesarios para prestar atención psicológica" a las víctimas de estas agresiones. "Se trata de coordinar la actuación de las partes intervinientes para lograr una mejor atención personal y sanitaria de las víctimas", indicó Moix.
Empleo de drogas amnésicas
Uno de los supuestos que contempla el manual se refiere a casos de violaciones en los que los agresores se valen de drogas amnésicas para que sus víctimas olviden lo ocurrido. Moix explicó que se ha incluido esta circunstancia a la luz del aumento de violaciones, en las que "las chicas no recordaban nada de lo que había pasado".
En estos supuestos, el Protocolo da vía libre a los médicos forenses para que puedan solicitar a las denunciantes una muestra de sangre y orina con la finalidad de que se pueda detectar la presencia de sustancias extrañas que alteren la conducta. De este modo, se podrá determinar si existe delito.
El secretario de Acción Sindical de Unión Federal de la Policía (UFP) en Madrid, Emilio Martín Dueñas, subrayó que se ha detectado el empleo de la conocida droga Burandanga, una sustancia amnésica que provoca que la víctima ni siquiera recuerde si ha sido objeto de una violación.
Dueñas especificó que esta droga, compuesta por bromhidrato de escopolamina, se emplea en otros países latinoamericanos, en especial en Colombia, para el secuestro de menores y la extrácción de órganos.
El sindicalista valoró positivamente el impulso del citado Protocolo de Actuación porque permitirá "avanzar más rápido en las investigaciones". Además, demando que este tipo de guías se extiendan a otros ambitos, como los casos de robos con fuerza.
Reincidencia de los agresores
Por otra parte, otra de las razones para alentar este Protocolo de Actuación Coordinada se refiere a las sospechas de la Policía de que la mayoría de los autores de agresiones sexuales acostumbran a reincidir en su comportamiento delictivo.
De hecho, uno de los casos más sonados en los últimos meses fue la desarticulación de una banda, integrada por colombianos y guatemalteco que violaba a adolescentes en el Parque del Oeste. Su 'modus operandi' consistía en intimidar a la pareja con navajas y luego el jefe del grupo, César U.Q., apartaba a la chica a otro lugar más oscuro y la violaba, mientras el resto del grupo robaba y controlaba al novio.
Cuatro de los detenidos en el operativo policial cumplen prisión incondicional por orden del Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid, que les imputa cuatro violaciones, 11 robos con violencia e intimidación y dos delitos de lesiones.