MDO | Viernes 21 de diciembre de 2007
La VIII Conferencia de la ONU contra la Desertificación, que reunió del 3 al 14 de septiembre a más de 2.000 personas de casi 200 países, fue el escenario de las negociaciones para adoptar medidas contra un fenómeno que amenaza la vida de 1.200 millones de personas en todo el mundo.
Delegaciones de un total de 191 países negociaron en ella medidas que contribuyesen a impulsar la lucha contra la desertificación en el planeta y la posibilidad de diseñar instrumentos financieros para frenar la degradación del suelo, que afecta a una tercera parte de la tierra y amenaza la vida de 1.200 millones de personas en todo el mundo.
El principal objetivo del encuentro de este año fue pasar "del conocimiento a la acción" firmando un convenio marco con políticas concretas, buscando nuevas fuentes de financiación y sacando adelante iniciativas como la de crear un centro con sede en Madrid para ocuparse de la sequía y la desertificación, según apuntó la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, durante la presentación del evento en Madrid, en el que participaron unas 2.000 personas.
La VIII Conferencia de las Partes de la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación se celebró en el Palacio de Congresos de Madrid y su inauguración estuvo presidida por los Príncipes de Asturias y Cristina Narbona. El alcalde de la capital española, Alberto Ruiz-Gallardón, y la presidenta regional, Esperanza Aguirre, también asistieron a la inauguración.
En el acto de apertura estuvieron presentes el secretario ejecutivo en funciones de la Convención, Gregoire de Kalbermatten; el presidente de la COP 7, David Mwiraria, y el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Kenia, entre otras personalidades.