Según la última Encuesta de Consumo de la Cámara de Comercio
MDO | Jueves 20 de diciembre de 2007
Los madrileños ya han escrito la carta a los Reyes Magos y tienen claro qué pedir para sus seres queridos. Un viaje de placer, una casa, especialmente como segunda vivienda; y un coche, son los obsequios que desearían regalar más de la mitad de los madrileños. Así se desprende de la última Encuesta de Consumo de la Cámara de Comercio de Madrid, que revela que el 28,7 por ciento de los entrevistados querrían regalar, si pudieran, un viaje de placer a sus familiares en las próximas fiestas, el 25,3 por ciento una vivienda, y el 17,1 por ciento un coche.
Los viajes y los coches han ganado posiciones con respecto a los datos de las últimas encuestas. Regalar un viaje ha pasado de ser el deseo del 16,9 por ciento de los madrileños en las navidades de 2006, al de casi el 30 por ciento de los encuestados en la actualidad. Este regalo ha desbancado a la vivienda, líder del ranking de los sueños navideños de las pasadas fiestas (18,8 por ciento). En cuanto al coche, se mantiene como tercera opción en el imaginario de los madrileños, pero ha avanzado posiciones desde las últimas navidades (10,7 por ciento).
Los bienes de uso personal, como la ropa, el calzado o los complementos, quedan muy atrás en la lista de preferencias “soñadas” de los madrileños a la hora de hacer regalos estas navidades. Sólo el 9,2 por ciento de los entrevistados aspira a obsequiar a sus seres queridos con alguno de estos regalos, aunque esta cifra supone un ligero repunte con respecto al último estudio, que registró el interés del 4,9 por ciento de los participantes en la encuesta.
En la cola de la lista de regalos se encuentran los muebles y artículos de decoración, que sólo despiertan inquietud de compra en el 3,1 por ciento de los encuestados. Un año más, queda demostrado que los gastos de estas fechas se concentran en otros menesteres y se alejan del mobiliario.
Sin embargo, este ranking sufre variaciones cuando se estudia a la luz de la edad del futuro comprador de regalos. Los madrileños que tienen 55 años o más prefieren regalar una vivienda a sus familiares, un vehículo, o una cantidad de dinero para ayudarles a afrontar el pago del crédito hipotecario. De esta forma, la encuesta confirma la creciente tendencia de los progenitores a regalar dinero líquido a sus descendientes como apoyo al pago de la hipoteca. Este fenómeno es especialmente acusado hasta la edad de 64 años, lo que se corresponde con la etapa de la vida en que los hijos empiezan a independizarse.
Los jóvenes, en cambio, prefieren gastar el presupuesto que destinan a regalos en viajes. Esta constante se da entre los madrileños de hasta 54 años, pero destaca principalmente entre los menores de 34 años. Sin embargo, entre los madrileños que se encuentran en la franja de edad de 45 a 54 años, siguen prefiriendo invertir su presupuesto en un viaje, pero la idea de ofrecer una vivienda acorta distancias con el regalo estrella de estas navidades.
Regalos y comidas, los excesos de estas fechas
Sea cual sea el regalo de los madrileños a sus familiares, éste se llevará la mayor parte del presupuesto que destinen a estas fiestas. Junto con los regalos, las comidas son el otro causante del gasto incontrolado que los madrileños harán estas navidades.
En este punto también se observan diferencias, aunque más ligeras, según la edad del entrevistado. Los datos arrojados por la última Encuesta de Consumo de la Cámara de Comercio evidencian que los madrileños menores de 44 años gastarán más en regalos que en otras actividades durante las próximas fiestas, especialmente los que ya han cumplido los 35 años. A medida que avanzan en edad, los entrevistados reparten su presupuesto entre regalos y comidas familiares, hasta llegar a los 55 años en adelante, cuando el cabeza de familia asume la obligación de sufragar los copiosos banquetes navideños.
Este año el gasto en regalos y comidas desviará la atención de otras actividades como las celebraciones fuera del hogar o la renovación del vestuario, y sólo acaparan la atención de la población más joven.