El particular del montaje de Pascual “reinventa” a Goldini y crea una Famiglia que pone de manifiesto la actualidad de un texto que no pierde sentido al situarse sucesivamente y en un único montaje, en nueve épocas distintas, desde 1780 a 2007.
Así el director catalán presenta la obra de Goldoni con estas digresiones temporales para poner de manifiesto como existen una seria de conflictos humanos que se pueden considerar universales y atemporales como son las difíciles relaciones familiares –especialmente cuando se trata de suegras y nueras- y los conflictos sociales entre la nobleza y la burguesía.
El vestuario y la música son los aliados fundamentales de Pasqual a la hora de crear estos tránsitos temporales.
Un total de 60 vestidos diseñados por Franca Squarciapino, que van desde la “florituras” venecianas del siglo XVIII a la ropa actual y una ambientación musical que transita desde los sonidos del clavicordio al rap. Todo ello en una escenografía de Ezio Frigerio, que introduce un solo elemento escénico por época. Una silla.