La evolución de la red móvil 5G ofrece un sinfín de posibilidades más allá del aumento de ancho de banda, ultra baja latencia y cobertura a millones de dispositivos. Más que una evolución, nos encontramos ante una gran revolución.
El futuro de las redes 5G pasa por disponer de unas redes basadas en entornos cloud, automáticas, flexibles, programables y ciber seguras. Redes capaces de satisfacer la demanda concreta de determinados usuarios en momentos puntuales, redes cuyas capacidades se exponen en tiempo real para que terceros puedan tomar decisiones o demandar unas capacidades concretas, redes inteligentes capaces de predecir calidades de servicio o comportamientos habituales para adaptarse de manera automática a los nuevos entornos garantizando el servicio en todo momento y redes colaborativas con otros tipos de redes con el objetivo final de proporcionar una mayor ubicuidad y capacidad local.
Obtener todo el valor potencial de las redes 5G requiere llevar la transformación digital de las telcos a un nuevo nivel, enmarcado en los siguientes 3 pilares: especialización, APIficación y colaboración. Veamos qué implican estos 3 pilares:
De este modo, en un futuro cercano, la red 5G se subdividirá en diferentes subredes, para satisfacer las necesidades de casos de uso que demandan capacidades muy diferentes como por ejemplo son: el coche conectado y autónomo, los elementos conectados de la Smart City, los robots industriales de una factoría o la navegación cotidiana por Internet que realizamos a través de nuestros smartphones.
Veamos un par de ejemplos para entender mejor este concepto. Imaginemos un vehículo autónomo que ha sufrido un bloqueo y tiene que ser conducido de manera remota hasta llevarlo a un destino. Durante esa conducción remota, se puede pedir a la red los recursos necesarios, en este caso latencias ultra bajas y altos anchos de banda de subida para realizar esa tele conducción de manera fiable y segura. Otro caso de uso muy clarificador, también relacionado con la movilidad conectada, es el de ir en un vehículo consumiendo vídeo de alta calidad y pasar de una zona de cobertura en la que las capacidades de red son excelentes a otra en la que están más limitadas por diversas razones (porque la red esté más saturada o porque haya cambiado la banda de frecuencia) de modo que sea la red la que avise al vehículo de que va a haber menos recursos de red y de este modo se adapte con antelación a las condiciones de dicha zona de cobertura disminuyendo la calidad del video de manera puntual y transparente para el usuario.
Otra combinación muy potente es la colaboración de redes 5G con redes de servidores de proximidad (también conocidos como Edge Computing), esenciales para ofrecer servicios que necesitan un procesamiento de datos muy rápido, minimizando los retardos para así tomar decisiones en tiempo real. Un ejemplo de ello lo encontramos en la movilidad cooperativa. Imaginemos una rotonda donde haya muchos vehículos conectados. Los vehículos serán capaces de intercambiar sus intenciones de trayectoria, estas intenciones se enviarán a un servidor de proximidad donde en tiempo real aplicará la inteligencia necesaria para gestionar las trayectorias e indicar a los vehículos la que deben seguir, evitando de este modo cualquier colisión.
Estos tres grandes pilares: especialización, APIficación y colaboración, posibilitan un nuevo futuro donde los servicios, las aplicaciones y las redes interactúan ilimitadamente y de manera ágil y segura incrementando la eficiencia y la productividad, optimizando los recursos y favoreciendo la sostenibilidad.
Telefónica ha apostado y está apostando firmemente por estas tecnologías. Desde el área de Innovación de Telefónica España ya se han realizado en colaboración con sus clientes algunas pruebas de concepto relacionadas con la parte de especialización, ofreciendo redes especializadas de alto rendimiento. Cabe destacar dos proyectos:
A medida que vayan avanzando tecnológicamente en estos tres pilares, seguirán realizando proyectos de co-innovación para asegurar que todas las novedades y despliegues tecnológicos se adecúan a las necesidades reales de sus clientes. Llevan ya casi 4 años colaborando con empresas en averiguar la utilidad real del 5G y su impacto en el desarrollo industrial y en la sociedad. De hecho, podemos decir que Telefónica ha contribuido significativamente en posicionar a España como el país de la UE con mayor número de casos de uso 5G.
Telefónica es pionera en esta revolución, redefiniendo la forma en que desarrolla servicios, así como su relación con sus clientes y con el resto del ecosistema de internet. 5G todavía tiene que recorrer un largo camino. La gran revolución de las redes móviles 5G está aún por llegar.