Así lo decidió este lunes la Comisión de Seguimiento, asumiendo el dictamen emitido a finales de noviembre por el grupo independiente de expertos en el que declaraba tránsfugas a los dos concejales expulsados del PSOE por apoyar el Gobierno del PP.
Los dos concejales expulsados de las filas socialistas apoyaron la investidura del actual alcalde, Iván Borrego, que sólo puede gobernar con sus votos ya que el PP cuenta con un concejal menos en el pleno que el partido independiente del ex alcalde Antonio Barahona.
Ninguno de estos partidos tiene mayoría suficiente para gobernar, por lo que si el regidor asume el dictamen del Pacto Antitransfuguismo, no habría posibilidades de un gobierno en mayoría. Por su parte, el PSOE solicita que Jesús Soto y Esther Ruiz renuncien a sus actas de concejales, una decisión que sólo pueden tomar los propios ediles, ya que las actas son personales.
"Nosotros lo que queremos como Partido Socialista es que la lista corriese, que ellos dejasen sus actas de concejales porque no representan al partido que les apoyó en esa candidatura y no respetan la voluntad ciudadana que se manifestó en las elecciones", explicó el secretario general de Apoyo a Pequeños Municipios del PSOE, José Luis García Sánchez.