¿Cuántas veces has escuchado que llevar el parabrisas en mal estado o con mucha suciedad puede suponer una multa de tráfico y has pensado que era un mito?
Pues ha llegado el momento de desmentir esta leyenda y asegurar que, en efecto, es posible que un agente de tráfico te ponga una sanción si el parabrisas de tu vehículo no tiene las condiciones requeridas que permitan una correcta visibilidad de la calzada. A continuación, los motivos por los que se puede recibir una multa de estas características y la cuantía de la misma.
En primer lugar, el caso más claro por el que se puede recibir una sanción de tráfico por tener el parabrisas en mal estado es por tener un impacto en el mismo de gran tamaño en una zona que dificulte la visibilidad, comprometiendo así la seguridad tanto del conductor y los ocupantes, como del resto de vehículos que circulan por la calzada. Para evitar este tipo de multa se recomienda realizar la reparación o sustitución pertinente del parabrisas en alguno de los talleres Carglass en Madrid o en otras comunidades autónomas.
Además de por un parabrisas dañado estructuralmente, también es posible recibir una sanción si este vidrio cuenta con una capa de suciedad tan espesa que dificulte la visibilidad de la carretera. Lo mismo sucede en caso de que la capa que haya en el vidrio sea de hielo.
También cabe destacar que está totalmente prohibido contar con cualquier tipo de elemento adherido al cristal que no sean los homologados por la Dirección General de Tráfico. Estos son la pegatina de la Inspección Técnica del Vehículo, que debe ir ubicada en la cara interior del cristal, en la parte superior derecha; así como el distintivo ambiental de la DGT, que también debe ir colocado desde el interior, en este caso en la parte inferior derecha. El resto de elementos adhesivos que se mencionan a continuación están totalmente prohibidos y supondrán una multa de tráfico:
Todos estos supuestos previamente mencionados están sancionados con multas de 200 €, sin pérdida de puntos.
Pero existe otro tipo de casos en los que las sanciones de tráfico ascienden a los 80 €, también sin pérdida de puntos. Esto se da cuando los limpiaparabrisas no funcionan en perfectas condiciones o bien cuando las escobillas están desgastadas, ya que, una vez más, esto puede hacer que sea más difícil para el conductor ver la calzada.
Además de las multas económicas previamente mencionadas, estos supuestos también pueden llevar a que el vehículo sea inmovilizado por los agentes de tráfico, según el artículo 84 de la Ley sobre Seguridad Vial.
Dado lo comentado anteriormente, se puede deducir la importancia de tener siempre el parabrisas en perfectas condiciones. Para ello, basta con seguir una serie de pautas de lo más sencillas.
En primer lugar, es imprescindible limpiar el cristal siempre que sea necesario, además de utilizar el limpiaparabrisas cuando llueva o sea necesario eliminar cualquier mancha. Cabe destacar que se precisará de un cambio de escobillas cuando estas comiencen a hacer ruido al utilizarlas o a dejar surcos por el vidrio.
También se recomienda la aplicación de un tratamiento antilluvia sobre el cristal, para facilitar el trabajo de los limpiaparabrisas, alargar la vida útil de los mismos y facilitar la visibilidad de la calzada, incluso en días de grandes precipitaciones.
Por otro lado, cuando encontremos una capa de hielo sobre el parabrisas, no se recomienda el uso de objetos punzantes, ni de la calefacción del coche, dado que ambos métodos pueden llegar a dañar notoriamente el cristal. Por el contrario, se recomienda usar las cuchillas y demás elementos destinados a esta práctica.
Por último, cuando aparezca un impacto en el parabrisas, se recomienda acudir, de manera inmediata, a un taller especializado donde se pueda reparar este tipo de daños. Es importante tener en cuenta que si el vidrio dañado pertenece a las ventanillas laterales o a la luneta trasera, será necesario un cambio completo de la pieza, mientras que si se trata del parabrisas delantero, existen algunos casos en los que con una simple reparación del cristal, este volverá a estar en perfecto estado. Estos casos son los siguientes:
En los casos mencionados, acudiendo rápidamente a los profesionales adecuados, será posible arreglar el daño rápida y fácilmente.
En el resto de situaciones, es decir, cuando el impacto sea superior a una moneda de dos euros, cuando esta se haya convertido en una grieta o sea una combinación de impacto y grieta, cuando haya más de un golpe en el vidrio o este esté ubicado en el campo de visión de la persona que conduce o cerca del borde, será necesario cambiar el cristal por completo.
A pesar de que se precise una sustitución completa del parabrisas, también se recomienda acudir cuanto antes a un taller especializado, ya que en caso de circular con esta avería se incrementa el riesgo de sufrir un accidente por falta de visibilidad, además de poder recibir una sanción económica y la inmovilización del vehículo.
¿Sabías que era posible recibir una multa por llevar el parabrisas sucio o roto?