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Método Apollo, ¿el mejor procedimiento endoscópico para la pérdida de peso?

MDO | Viernes 28 de octubre de 2022

La técnica médico-quirúrgica ha evolucionado muchísimo en los últimos años para los pacientes que presentan problemas de exceso de peso y necesitan ser intervenidos para volver a tener una vida saludable



Uno de los métodos que más avances ha experimentado recientemente es el método apollo, un tipo de operación que busca la reducción del estómago mediante una cirugía endoscópica. Se trata de una cirugía poco invasiva, que permite que las personas que se someten al proceso sufran menos en la mesa de operaciones.

La posibilidad de trabajar sin tener que hacer grandes incisiones y en un proceso que dura apenas 50 minutos aporta muchísimos más beneficios del señalado.

Los profesionales que trabajan en estos procedimientos endoscópicos certifican que existen muy pocas complicaciones asociadas, que se dan unos resultados muy positivos en muy poco tiempo y que, además, es una cirugía que aceptan muy bien casi todos los pacientes, independientemente de su perfil inicial.

¿En qué consiste el método Apollo?

De manera muy resumida y gráfica, la operación de reducción de estómago siguiendo el sistema Apollo responde a la siguiente descripción.

En primer lugar, el endoscopio se introduce en el cuerpo por vía oral hasta el estómago. Una vez allí, se procede a crear una endomanga gástrica, que consiste en realizar distintas líneas de sutura con el objetivo de “cerrar” la cavidad estomacal y, por tanto, reducir su capacidad.

Estas microincisiones realizadas a lo largo del cuerpo gástrico simulan una manga gástrica y tienen, en el mejor de los casos, la consecuencia de reducir hasta en un 55 % la capacidad del estómago.

Una vez mejorado el paciente tras la intervención, su estómago es mucho más pequeño y precisa de menos cantidad de alimento para saciarse, con lo que el peso se irá reduciendo de manera paulatina hasta la recuperación total.

¿Quiénes pueden someterse al método Apollo?

Esta técnica contra la obesidad poco invasiva puede ser aplicada a distintos perfiles de pacientes. Surge como una opción para aquellas personas que presentan una obesidad de tipo I o II y con un IMC de entre 30 y 40 kg/m2, pero también se puede intervenir en casos de obesidad tipo III en aquellos pacientes que rechazan la cirugía tradicional o ya han sido intervenidos anteriormente.

Todo este amplio rango de pacientes susceptibles de someterse a esta intervención presenta, según los estudios publicados, una excelente respuesta a la operación.

Más allá de las mínimas repercusiones, algo ya señalado, se fija la cifra oficial de pérdida de peso en un 14,4 % en los primeros seis meses tras la intervención. Y el dato llega hasta una pérdida total del 21 % pasado el año.

Beneficios asociados a la intervención

Por supuesto, la pérdida de peso no es el único motivo por el que pasar por este tratamiento. Tal y como ha constatado la clínica ObesMedical, 3 de cada 4 pacientes puede abandonar la medicación contra la hipertensión y hasta un 60 % de las personas que se someten al tratamiento quirúrgico pueden reducir o eliminar la medicación para la diabetes tipo 2.

Todo ello hace que este método Apollo sea considerado como una de las opciones más interesantes a la hora de emprender un cambio de vida relacionado con el exceso de peso.

Las repercusiones de esta operación, que debe ser considerada como un apoyo dentro de un proceso en el que el paciente debe cambiar sus hábitos de vida, mejorar su dieta, controlar las ingestas y hacer ejercicio, son muy positivas.