Vivimos tiempos convulsos en los que los precios de las materias primas no paran de subir, siendo la madera una de las más afectadas debido a la enorme demanda que hay ahora mismo, lo que encarece el precio del embalaje.
En todos los almacenes del mundo se emplean palés para colocar la mercancía y estos son muy caros ahora mismo, de forma que una alternativa pasa por la compra venta de palets usados, los cuales dan el mismo servicio que los nuevos, pero a un precio inferior.
Dentro de los almacenes los palés son un bien muy cotizado, ya que se utilizan a todas horas y son muy caros, de manera que se tratan de forma correcta y se tiene todo el cuidado posible con ellos, aunque por el tipo de trabajo que se hace se van estropeando con el tiempo.
Aguantan cargas enormes, roces contra el suelo, las palas de las máquinas los golpean, se arrastran, etc., de manera que al final se terminan rompiendo, teniéndolos que comprar nuevos.
Sin embargo, ahora hay una alternativa que nos ofrecen empresas como Cortipal, la cual recoge los palés usados, los reacondiciona y eso hace que se puedan volver a usar con garantía total para la carga, es decir, que no se van a romper.
No solo se ahorra dinero, puesto que estos palés son mucho más económicos que los nuevos, puesto que también se contribuye a lo que en estos momentos se denomina economía circular.
Esa madera que podría terminar quemada ahora vuelve de nuevo al sistema, evitando generar residuos y ahorrando energía, pues se requiere menos con el fin de arreglarlos que para fabricarlos desde cero.
Hay una enorme reducción de emisiones de CO₂ a la atmósfera, más cuando muchos palés se arreglan varias veces antes de que terminen desechados y convertidos en leña.
Además de ahorrar dinero comprando palés reacondicionados, los almacenes pueden vender los que están estropeados al gestor autorizado que los retira, de manera que consiguen una cantidad de dinero que hace que el proceso de embalaje le salga más económico.
De hecho, estos fondos pueden emplearse a la hora de adquirir palés nuevos o reacondicionados, reduciendo así la inversión que se hace en esta partida y que es tan importante en los centros logísticos y similares.
Cuando pensamos en un palé siempre nos viene a la cabeza el europeo, el cual se ha convertido en un estándar y de hecho las cajas de los camiones se hacen con sus medidas. Lo mismo ocurre con las estanterías de los almacenes y las máquinas como las carretillas elevadoras.
También se venden en formato americano y de otras medidas, por lo que cualquier empresa va a encontrar palés de las dimensiones que necesite para sus cargas y descargas, entre ellos los palés fumigados que se destinan a la exportación, ya que así se garantiza que la madera no lleve ningún parásito fuera de nuestras fronteras.