El Alzheimer es una enfermedad cerebral degenerativa que supone la pérdida progresiva de memoria, la falta de orientación espacial y temporal, un deterioro intelectual y la falta de capacidad para hacer actividades básicas de la vida cotidiana.
Hoy en día esta enfermedad no tiene cura, aunque hay recursos para retrasar los síntomas mediante tareas terapéuticas y asistenciales. Estas también fomentan la autonomía y la calidad de vida de la persona mayor y de los que están a su alrededor. En este sentido, en Caser Residencial se realizan actividades para mejorar la calidad de vida de las personas mayores.
Una forma de retrasar los síntomas del Alzheimer y la demencia senil es mediante la realización de actividades de psicomotricidad y estimulación cognitiva.
Dentro de las actividades físicas y psicomotrices están aquellas que permiten el ejercicio físico, mejoran el movimiento y la autonomía, así como la ejecución de tareas básicas y cotidianas. Nos centraremos en la psicomotricidad y las actividades básicas, pero también hay tareas como excursiones, caminar, yoga, entre otros.
El principal objetivo es que los mayores tengan una buena forma física y que logren controlar su propia autonomía. De esta manera, se evita el estancamiento en un mismo lugar y evitar otro tipo de problemas relacionados con la salud.
Las actividades de psicomotricidad suelen estar dirigidas por profesionales cualificados y con dilatada experiencia. Estas tareas tienen grandes beneficios tanto en enfermedades como el Alzheimer como en propio proceso de envejecimiento:
Este tipo de actividades permiten a los residentes de las instituciones geriátricas vivir de una manera más autónoma e independiente. En este sentido, se hacen tareas vinculadas con el cuidado personal (beber, comer, asearse, vestirse, entre otros) y una movilidad que permita una cierta rutina de movimiento y ejercicio como es acostarse, levantarse, desplazarse, etc.
Además, en el caso del Alzheimer y la demencia senil, ayuda a que no se olviden estas tareas rutinarias y que, en cierto sentido, también estimulan la memoria.
Tenemos que entender que, aunque estas tareas sean rutinarias y básicas para cualquier persona, a los mayores les permite mejorar su movilidad, su capacidad para ejecutar tareas sencillas y el autocuidado, así como ganar en independencia, autonomía y vivir con dignidad.
Estas actividades ayudan a mantener y mejorar los procesos cognitivos que se ven afectados a causa de la edad y de enfermedades derivadas de esta. Algunas actividades que se realizan están vinculadas con la creatividad (talleres de pintura o de juegos interactivos) y a nivel social (debates en grupo y juegos adaptados), así como la terapia con animales, musicoterapia y tareas para incentivar la memoria.
La memoria se ve bastante afectada a medida que vamos creciendo. Cuando llegamos a la tercera edad, la memoria se va perdiendo y pueden aparecer afecciones como la demencia senil y el Alzheimer.
Estas tareas van encaminadas a ejercitar la memoria y reducir el envejecimiento cerebral:
Son actividades o sesiones que buscan estimular los procesos cognitivos mediante el empleo de la música. El objetivo es hacer música con los residentes que les ayude en la cognición, la apertura hacia los demás y un reconocimiento personal. Este tipo de terapias se pueden combinar con otras, puesto que se puede disfrutar de la música en todo momento.
Son ejercicios y tareas de corte pedagógico y dinámico para incentivar la actividad neuronal.
Con la estimulación cognitiva se busca mantener las capacidades cognitivas y mejorar la interacción social en la realización del trabajo en grupo. Algunas tareas están vinculadas con la percepción visual y auditiva, lenguaje verbal y escrito, mejora de la atención, razonamiento abstracto y funciones ejecutivas.
Con la realización de actividades en las residencias de mayores de tipo psicomotriz y cognitivo se logra aumentar la calidad de vida de las personas mayores, que disfruten más de su edad y ver la vida desde un prisma más positivo.