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¿Cómo mejorar la eficiencia energética de una casa?

MDO | Miércoles 19 de octubre de 2022

La rehabilitación energética de viviendas lleva años siendo una prioridad y, de hecho, incluso el gobierno crea planes con el fin de subvencionarla, facilitando así que todos seamos capaces de mejorar nuestra casa con el fin de que gaste menos energía.



Hay varias medidas que se pueden tomar y una de las más eficaces es el aislamiento exterior de fachadas, puesto que con él la envolvente del edificio deja de tener contacto directo con el frío y con el calor.

El sistema SATE en la rehabilitación energética de viviendas

Existen varios sistemas que se usan con el fin de aislar las fachadas y uno de ellos es el que se conoce como SATE, que se ha convertido en uno de los más empleados.

Consiste en colocar paneles aislantes en la fachada, que se pueden fijar con pegamentos específicos o con medios mecánicos como los tornillos, grapas, etc. Luego se pone perfilería con el fin de cubrir las partes complicadas como las esquinas o los rincones.

Después este aislante se tapa con un enfoscado fino y una malla de fibra de vidrio, terminando con un revoco decorativo que le da a la fachada el aspecto que deseemos y ocultando así todas las actuaciones que se han hecho sobre ellas.

Aísla de las temperaturas, el ruido y la humedad

Esta forma de rehabilitación energética de viviendas se puede considerar como un “todo en uno”, ya que con una sola actuación se baja el consumo energético alrededor de un 50 % a la vez que aísla de los ruidos exteriores, aunque el aislante no ha sido desarrollado para eso.

Además, no quita espacio útil de las viviendas, ya que se coloca por fuera, y evita tanto las humedades por infiltración (comunes cuando las fachadas son muy viejas) como las que se producen por condensación en las paredes interiores.

Podemos mejorar aún más el aislamiento con unas ventanas nuevas

Una vez que tenemos la fachada bien aislada con el sistema SATE hay que actuar sobre las ventanas, en especial si son viejas o no tienen rotura de puente térmico.

En este caso lo mejor son las ventanas de aluminio con rotura de puente térmico o las de PVC, que no transmiten las temperaturas al interior, y siempre que se pueda se elegirán con doble acristalamiento.

Las hay con triple cristal, aunque estas son caras y se deberían reservar para sitios muy ruidosos, ya que aíslan muy bien del sonido que se produce fuera de la vivienda.

Sobre el tipo de apertura, si queremos eficiencia, hay que huir de las de corredera y optar siempre por las batientes o las oscilobatientes, que son más polivalentes y también cierran de forma hermética, evitando que entre aire a la casa.

Aquí conviene no olvidar ni las cajas de las persianas ni los cajetines de las cintas, dos lugares que no se suelen aislar y por los que en los días ventosos podemos notar cómo entra una corriente de aire que no es nada agradable, en especial en esos días de invierno tan desapacibles.