Conforme pasa el otoño el peligro de las heladas se acerca, y de hecho para muchos cultivos ni siquiera hace falta que hiele, ya que la primera escarcha puede terminar con ellos y dejar al agricultor sin nada
Por suerte, tanto para el mercado doméstico, como sobre todo destinado al profesional, hay varias soluciones que evitan que los vegetales se hielen, incluso en los peores días del invierno.
La manta térmica para plantas es una de las mejores soluciones, ya que por un precio muy contenido se pueden comprar trozos grandes con los que cubrir bancales enteros, y también se vende por metros si queremos proteger un pequeño huerto o unas plantas en casa.
Como su nombre indica, se trata de una especie de manta de material plástico, que se extiende sobre los cultivos o que se pone con arcos, pudiendo adquirir unos clavos para fijarla al suelo y cerrarla por completo, mejorando así su eficacia.
Existen varios gramajes en función de las temperaturas que haya en la zona, y por ejemplo, la de 30 gramos por metro cuadrado soporta hasta seis grados bajo cero, unas temperaturas que se alcanzan en pocos lugares de España.
Otra solución, más tradicional que la anterior, es el plástico para fabricar invernaderos, aunque aquí vamos a necesitar una estructura que puede ser de metal o de madera, e incluso es posible colocarlo mediante unos pequeños arcos a muy poca altura del suelo.
Gracias a este plástico se crea un microclima que retiene muy bien el calor del sol dentro, a la vez que hace de barrera de protección contra el frío, el viento, y deja pasar la luz, permitiendo que el crecimiento de las plantas no se detenga en ningún momento.
Estas fundas se dirigen más al mercado doméstico, en donde funcionan muy bien a la hora de proteger arbustos y plantas altas en maceta, puesto que llegan a una altura de 1,80 m.
Se colocan encima de la planta y luego se ata la funda al tiesto con una cuerda, evitando así que esos pequeños árboles se hielen, al tiempo que la luz y el agua de la lluvia pasan la tela, hecha de geotextil de polipropileno.
Si vivimos en una zona muy fría se pueden poner dos fundas, haciendo que la protección contra las bajas temperaturas sea mucho mejor.
Todos los climas tienen su producto antiheladas adecuado y otro de los que hay en el mercado es este, una malla que puede soportar temperaturas más bajas que la manta térmica.
Hay que situarla sobre la planta, creando así una barrera contra las heladas que se quedan encima de la malla, sin llegar a tocar a los vegetales, los cuales reaccionan soltando calor que permanece entre ellos y este elemento, que también ayuda a que las lluvias fuertes no destrocen los planteles.
Ahora mismo las heladas ya no son un problema para los cultivos, pues encontramos soluciones adaptadas a todas las necesidades, pudiendo escoger entre mantas térmicas, mallas, fundas para los árboles o el invernadero que todos conocemos desde siempre.