Se trata de una de las bebidas más aromáticas y de gran sabor que se pueden tomar, un producto muy español, que se convierte en el mejor acompañante para prácticamente cualquier plato sabiendo que, al haber numerosas variedades, es importante conocer algunas claves para realizar la mejor elección posible.
Como bien es sabido, la gastronomía española es una de las más populares del mundo, debido al uso de productos frescos y de calidad en sus elaboraciones. No obstante, no se puede degustar bien un buen plato si este no viene acompañado de una bebida que case a la perfección con el mismo y es aquí precisamente donde cobra protagonismo el vino.
El vino es considerado una de las mejores bebidas del mercado español, sabiendo que el país es tierra de buen viñedo. En casi todas las provincias se puede adquirir un buen vino, no obstante, es importante tener en cuenta algunos aspectos básicos para poder tomar la mejor decisión. En este sentido, para comprar vinos de Rioja, por ejemplo, o de cualquier otra Denominación de Origen, siempre es conveniente hacerlo a través de tiendas especializadas. Aunque en España hay muchas, una de las mejores, sin duda, es Compra-vino, siendo una tienda online muy completa con un amplio catálogo de productos.
En cualquier caso, ya sea un Rioja u otra firma vinícola, a continuación, se detallan aquellos aspectos que no se pueden pasar por alto a la hora de comprar un vino de calidad.
Sin duda alguna, es uno de los primeros aspectos en los que hay que fijarse, ya que el tipo de uva va a determinar y mucho, la calidad del vino. Entre las más populares se encuentran la Cabernet Sauvignon, Merlot o Malbec. Es importante conocer esto ya que, cada tipo de uva se cultiva de diferente manera y, por tanto, se elaborará un tipo de vino u otro. En este sentido, no es lo mismo si se busca, por ejemplo, un vino tinto Vivanco crianza que un blanco Barbadillo. Así, es conveniente estudiar bien el tipo de uva para saber a ciencia cierta el vino que se va a necesitar, según los gustos o incluso la comida a la que acompañará.
También es esencial conocer esto, ya que, los vinos de mayor calidad son aquellos que han pasado más tiempo en barrica, lo que supone también que tengan un precio superior. En este caso, hay un amplio abanico, puesto que hay vinos que solo necesitan unos meses y otros, más de 100 años. En base al tiempo que estén en barrica, se puede establecer una división de cuatro tipos de vinos. Así, está el Cosecha, con entre 0 y 6 meses en barrica; el Crianza, con más de 6 meses; el Reserva, que permanece en barrica alrededor de un año; y el Gran Reserva, que está en barrica unos 24 meses.
Para garantizar que el vino adquirido es de la mayor calidad, esta debe reflejarse en los sellos correspondientes, los que establecen que el producto cumple con las exigencias para ello. En este sentido, los vinos que tienen una gran calidad son aquellos que presentan sellos tales como DOC, DOCG, DO, AC o DOCA.
Otro punto que no se puede pasar por alto es saber servir bien el vino. Aunque esto no es un aspecto clave como tal para su elección, sí se convierte en algo fundamental para utilizar bien el producto y que no se pierda la calidad que le caracteriza. En este sentido, a la hora de servir un buen vino tinto, hay que saber que debe mantenerse entre los 16 y 18 grados de temperatura, mientras que los vinos blancos deben servirse muy fríos, oscilando la temperatura entre los 4 y los 12 grados, dependiendo de si es más afrutado y aromático o tostado.