Llega el período estival y con él las vacaciones de muchos trabajadores. Las empresas ven afectada su actividad, debido a que, entre los meses de julio y agosto, una gran parte de sus empleados gozarán de un descanso. Pero ¿qué pasa con los gastos de empresa? Más concretamente, ¿qué pasa con las suscripciones?
Son muchas las empresas que, a raíz del confinamiento estricto, provocado por la pandemia de la Covid-19, decidieron apostar por suscripciones para poder seguir con su actividad empresarial. Suscripciones como software de gestión de redes sociales, de networking o de edición audiovisual han sido las más solicitadas por las empresas. El problema viene cuando se juntan las vacaciones y la ausencia de un sistema de gestión de suscripciones adecuado.
Muchas empresas disminuyen su productividad durante el verano, dejándola en unos servicios mínimos. Esto afecta a algunas de las suscripciones que, durante todo el año, son necesarias e imprescindibles, pero que, en época de vacaciones, pueden llegar a no ser rentables. En este punto, surge una duda para las empresas ¿qué hacer con las suscripciones poco rentables?
La opción más inteligente para la gestión de las suscripciones de empresa es la de pausarlas.
Soluciones como Tickelia, experta en la gestión 360º de los gastos de empresa, son la herramienta ideal para comprar y gestionar las suscripciones y las compras indirectas de la empresa. Con un simple clic, se pueden pausar y volver a activar las suscripciones, así como comprobar todas las suscripciones activas, evitando que caigan en el olvido y sigan generando un gasto.
El proceso de Tickelia para la gestión de las suscripciones de empresa es generar una tarjeta virtual para cada suscripción, ya sea mensual o anual. Estas tarjetas virtuales se generan siempre y cuando se cuente con la aprobación del responsable correspondiente.
Las suscripciones son un gasto más dentro de una compañía, pero no es un tipo de gasto normal. Al tratarse, generalmente, de importes bajos, que se realizan de forma periódica, suelen pasar desapercibidos por los controles financieros de las empresas. Este factor hace que aparezcan desajustes o sorpresas a la hora de realizar un control de cuentas.
Uno de los factores que complica el seguimiento de las suscripciones es el hecho de estar realizadas desde diferentes departamentos. Si a esto le añadimos que, normalmente, se efectúan a través de una misma tarjeta corporativa, la trazabilidad de quién ha realizado la compra se dificulta.
Este hecho hace que la visibilidad y la transparencia de las operaciones disminuya. Por lo que es necesario centralizar este tipo de gastos, evitando así los pagos extras por servicios que, o bien no se utilizan, o bien se están duplicando.
Las ventajas de poder gestionar las suscripciones a través de métodos inteligentes