Opinión

De las medallas a las esteladas

Mirina Cortés Ortega | Miércoles 27 de julio de 2022

¿Quién no se acuerda dónde se encontraba 30 años atrás? Han pasado tres décadas, pero estos días de finales de julio y principios de agosto casi todos recordamos con añoranza, en especial los que peinamos canas, uno de los momentos más inolvidables de nuestras vidas: los Juegos Olímpicos de Barcelona 92.

Fueron quince días maravillosos porque, más allá de las 22 medallas de la delegación española -hito nunca igualado- España dio el do de pecho ante un acontecimiento mundial y lo hizo desde la generosidad, la cooperación, la colaboración, con amplitud de miras, sentido de Estado y dando lo mejor de nosotros mismos sin importar dónde habías nacido o vivías.

Aquellos Juegos fueron un ejemplo ante el mundo de cómo, todos unidos, podíamos sentirnos orgullosos de nuestro país, donde catalanes, madrileños, andaluces, extremeños y de cualquier rincón de nuestra gran nación, nos dimos la mano, sin importar las ideologías, para construir España.

Hoy, 30 años después, el ejemplo de aquella Cataluña que desde la pluralidad y la democracia mostró al mundo lo mejor de nuestro país, ha olvidado las medallas de todos para solo ondear las esteladas de algunos.

Tres décadas después, los partidos independentistas catalanes han convertido la grandiosa tierra catalana en la de solo unos pocos, donde se expulsa el castellano de las aulas, se ha celebrado un referéndum ilegal de autodeterminación, se rompen las familias por las ideas sectarias de un grupo de supuestos iluminados y donde la convivencia se ha fracturado en contra de todos aquéllos que formaron parte de la idiosincrasia de Barcelona 92.

Como apasionada de Cataluña, madrileña de adopción y raíces extremeñas, siento nostalgia de aquellos Juegos Olímpicos que fueron los de todos y que, en la actualidad, sería imposible celebrar, entre otras cosas por un Gobierno de Pedro Sánchez que vive arrodillado ante los independentistas.

Hoy, frente a los que quiebran la sociedad catalana, brindo de nuevo por aquellas medallas que estuvieron cargadas de los valores de libertad, tolerancia y respeto, teñidos de los colores que nos representan a todos.

TEMAS RELACIONADOS: