La inflación representa una situación de inestabilidad política y económica que produce muchos efectos en los distintos sectores de la sociedad.
En el caso del ámbito hogareño, la inflación afecta el salario medio madrileño y la nómina. Justamente por ello, muchas instituciones financieras disponen de una cuenta nómina que permite reducir el gasto y combatir la inflación.
La inflación provoca innumerables problemas en lo que al rendimiento económico y financiero se refiere: por un lado, afecta la capacidad de las empresas y negocios de obtener una rentabilidad al encarecer el precio de los insumos y reducir la demanda comercial, al mismo tiempo que desalienta la inversión y el progreso.
Otro tanto ocurre con los instrumentos de ahorro, financieros y las tasas de interés, los cuales suelen perder su utilidad cuando el paso del tiempo reduce considerablemente la posibilidad de obtener una rentabilidad.
Esto afecta principalmente a los más jóvenes que buscan comenzar su actividad profesional de manera independiente o sus proyectos. Es por ello que se enfatiza la necesidad de disponer de servicios como el de las cuentas jóvenes. Este tipo de cuentas permite rentabilizar el ingreso y la nómina sin afrontar cargos por mantenimiento ni comisiones por el uso de la cuenta.
Determinar las causas de la inflación no resulta sencillo. De hecho, los especialistas en materia económica, financiera o monetaria presentan distintas lecturas sobre la organización y preeminencia de factores que reducen el valor de la moneda y provocan un aumento en el precio de los productos y servicios y una caída en el poder adquisitivo de los consumidores.
Desde el punto de vista político y social, el conflicto en Europa del Este comporta circunstancias que impactan en una multitud de mercados y economías que se encuentran en estrecha relación en Europa. Una incertidumbre de este tipo puede tener un impacto significativo en la confianza en los mercados y disparar la inflación de manera indirecta.
En sentido más directo, el principal factor que ha disparado la inflación en España —y en el resto del mundo— es el aumento en el costo de la energía y la materia prima. En efecto, las sanciones comerciales impuestas a Rusia para desalentar su avance sobre Ucrania y reducir su capacidad de financiar la guerra, reducen la disponibilidad de los recursos y los encarece a nivel global.
Relacionado con el aumento en el precio de combustibles y productos y servicios, se encuentra el aumento en la emisión monetaria. Este tipo de fenómeno requiere de una mayor circulación de dinero para compensar la caída en el poder adquisitivo de los consumidores y el aumento en el precio de los productos, lo que a largo plazo profundiza la inflación preexistente.
Si bien la inflación afecta de manera global a una multitud de actividades y sectores de la economía, lo cierto es que su principal y más duradero efecto es sobre el salario medio y la nómina. En este sentido, las políticas implementadas para revertir la situación suelen atender en primera instancia a los sectores productivos y financieros.
Según el Índice de Precios al Consumidor o IPC, los precios percibieron un aumento de alrededor de 0,8% respecto al mes de mayo. Justamente por eso, actualmente se encuentra alrededor de los 9 puntos acumulados. Esto se debe principalmente al incremento en el precio de la gasolina y los alimentos.
Se percibe que el ingreso promedio madrileño, pero no el monto de la nómina, perderá alrededor de un 3% de su valor en términos reales —el costo real de los productos y servicios necesarios para vivir—. Según la Comisión Europea, esto representa una pérdida en el poder adquisitivo de los madrileños de alrededor del 2% sobre por la media para el resto de los países miembros de la comunidad europea.
Al tratarse de un efecto macroeconómico con muchas ramificaciones, las iniciativas para combatir la inflación llegan a destiempo. En este sentido, el principal efecto a tener en cuenta es la desvalorización de la moneda. Esto es, el aumento en el precio de los productos hace que la moneda pierda valor real.
Por este motivo, los salarios siempre son los últimos en actualizarse, y para cuando se producen aumentos, en tanto se percibe un encarecimiento de los productos y servicios cotidianos, la inflación ya ha vuelto a avanzar y se requiere un nuevo aumento. Se trata de un círculo vicioso difícil de revertir desde el punto de vista macroeconómico.
Uno de los principales efectos de la inflación sobre el salario medio madrileño y la nómina es el aumento costo de la vivienda. En efecto, la adquisición de una vivienda representa una inversión de envergadura que puede resultar difícil de afrontar en escenarios no inflacionarios.
En el contexto actual, la inflación ha producido un aumento del 1,1% en el precio de la vivienda respecto al mes de mayo: esto supone un aumento acumulado de alrededor de 8 puntos. Se trata de una tendencia que representa un crecimiento interanual sostenido durante los últimos once meses.
Finalmente, otro gran efecto que la inflación tiene sobre la nómina se encuentra en la disminución en la capacidad de ahorro. Por un lado, la nómina y su cuantía ya no es suficiente para costear la vida diaria, por lo que no queda resto para ahorrar. Al desvalorizarse la moneda progresivamente, el mismo ahorro se reduce con el correr del tiempo.
Existen cuentas y productos financieros que suelen emplearse en escenario no inflacionarios para rentabilizar el ahorro, sin embargo, el mismo mercado financiero se retrae cuando la inflación es tan pronunciada. Como dijimos más arriba, la misma actividad, prestar dinero, se vuelve riesgosa para los bancos y entidades financieras.