El pequeño había metido la mano jugando pero quedó atrapado en el sumidero. Al comprobar que la extremidad del menor había quedado encajada, se alertó a los bomberos.
Una vez vaciada la piscina, decidieron picar el fondo del vaso y romper la tubería para poder liberar el miembro del pequeño. Ante la imposibilidad de extraer la mano o retirar el trozo de PVC, optaron por trasladarlo al hospital donde en coordinación con los sanitarios, cortaron la pieza para liberar al menor.