Madrid

La Comunidad abrirá en 2023 un centro para víctimas de violencia de género mayores de 65 años

Concepción Dancausa, consejera de Familia, Juventud y Política Social (Foto: Chema Barroso).
MDO | Viernes 17 de junio de 2022

“Al crear este centro estamos dando visibilidad a una población que sufre la discriminación de género con más intensidad que las mujeres jóvenes y la discriminación por edad en mayor medida que los hombres maduros”, asegura la consejera de Familia, Juventud y Política Social, Concepción Dancausa.

La Comunidad de Madrid tiene previsto abrir un centro residencial específico para las mujeres víctimas de violencia de género que tengan más de 65 años. La creación de este recurso, que ya se encuentra en proceso de licitación, responde a una problemática concreta de las mujeres en ese rango de edad.

Según la consejera Dancausa, la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género encuestó a este vector de población maltratada y concluyó que el 40 por ciento de estas mujeres soportó la situación de violencia durante más de 40 años y el 27 por ciento, entre 20 y 30 años. De hecho, siete de las 10 mujeres que fueron asesinadas por sus parejas o exparejas en la región durante el 2021 superaban los 65 años.

Explican fuentes de la Consejería que en este centro se atenderá a las víctimas de forma personalizada y desde un prisma diferenciado. Así, una de los primeros pasos en esta atención será la “concienciación como víctimas” de estas mujeres. En cuanto a las carácterísticas y aforo del recurso, El recurso tendrá una capacidad de 16 plazas, se ofrecerá alojamiento, manutención, atención psicológica, social y jurídica para favorecer su rehabilitación y su autonomía.

La apertura del centro está prevista para el primer trimestre de 2023 y estará operativo durante, al menos, dos años con posibilidad de prorrogarse. En estos momentos, la licitación ya está aprobada y se encuentra en período de tramitación para la obtención del concurso por parte de las empresas interesadas, que tendrán que ofrecer un espacio no menor a los 300 metros cuadrados, además de cumplir con ciertos criterios de calidad asistencial.

'Mujeres con cicatrices de oro', la tribuna de Dancausa

Sólo cuando te propones restañar las heridas, descubres la profunda catástrofe que provoca la violencia de género. Cualquier forma de agresión que de manera sistemática coarte la libertad, siembre el miedo, fuerce la voluntad y dinamite la autoestima, desarbola cualquier proyecto de vida y de realización. Aunque camine entre nosotros, es un ser hecho añicos.

La violencia de género socava el principio básico de Igualdad entre hombres y mujeres que consagra nuestra Constitución y por ello la intervención institucional en estos casos es política, además de éticamente, imprescindible. El nuevo centro que vamos a poner en marcha será el primero que atienda a las mujeres mayores de 65 años, un sector que exige un enfoque específico y diferenciado en su tratamiento, empezando por su propia concienciación como víctimas.

Un estudio de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género que encuestó a este vector de población maltratada nos descubrió que el 40 por ciento soportó la situación más de 40 años y el 27 por ciento, entre 20 y 30 años. Esta larguísima convivencia cotidiana con el terror las ha llevado a normalizar la situación y a no reconocer la anomalía que las consume. Al crear este centro estamos dando visibilidad a una población que sufre la discriminación de género con más intensidad que las mujeres jóvenes y la discriminación por edad en mayor medida que los hombres maduros.

Existe una una tradición japonesa, kintsugi, que repara las piezas de cerámica rotas con una resina mezclada con oro. Lejos de ocultarse, las cicatrices así tratadas nos cuentan una historia de dolor y transformación, de voluntad y renacimiento. Nuestra intervención, integral y singular, adaptada a cada caso y personalidad, trata de que cada una de ellas recupere el control y responsabilidad sobre su vida, reconstruya su individualidad, conquiste su autonomía y mejore su autoestima.

La Comunidad de Madrid las ayudará ofreciendo un entorno estable y seguro, alojamiento y manutención, recursos psicológicos, asesoramiento jurídico, educación y formación y todo lo que contribuya a la justa y necesaria restitución de su individualidad.

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