Andrés Piñeiro recuerda los goles que metía en la portería imaginaria montada entre dos árboles de morera cuando era pequeño. Eran los años 70 y por aquel entonces, el parque ubicado al lado de su casa se convertía en un espacio de entretenimiento en el que se juntaba con amigos y familia. Allí, recuerda, "jugábamos y recogíamos las hojas de la morera para los gusanos de seda". Añoranza de su niñez y de un paraje, el Parque de las Moreras, ubicado junto al barrio de Colonia Jardín, en el distrito de Latina.
Muchos años después, el aficionado futbolero se convirtió en presidente de la asociación de vecinos de Campamento. Quién le diría que se iba a enfrentar a uno de los partidos más complicados para intentar paralizar la venta de los terrenos, propiedad del Ministerio de Defensa, que acogen aquel espacio verde que tantos recuerdos le llegan a su memoria.
Sin embargo, el pequeño hilo de esperanza al que se agarraba Andrés y el resto de vecinos se ha desvanecido en las últimas semanas, cuando les han confirmado la venta de los descampados que forman el Parque de las Moreras. Unos terrenos que ya llevaban tiempo vallados, casi un lustro, para impedir el acceso: "Estamos molestos y disgustados porque pensábamos que finalmente escucharían a los vecinos y se quedaría como espacio de disfrute". Los vecinos consideran que se trata de una operación urbanística con la que lucrarse: "El Ministerio debería mirar por el bienestar de la ciudadanía, no solo por hacer caja".
Al igual que Andrés, otras asociaciones y colectivos vecinales se han integrado en la Plataforma Campamento Sí- compuesta por 39 entidades de la zona suroeste de Madrid- para unir fuerzas en la lucha por conservar para el vecindario la finca, de unos 58.000 metros cuadrados y que ha sido vendida por casi 12 millones de euros.
"Como vía pecuaria no puede ser objeto de venta ni transacción"
Se trata de una zona verde, tal y como se refleja en el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid y se considera una Vía Pecuaria de la región. Una condición que prohíbe que en estos terrenos se pueda construir ya que solo se debe dedicar a fines medioambientales. Además, la vía recorre el Entorno Meaques Retamares, así como el futuro Corredor Ecológico de los Arroyos y Retamares del Suroeste de Madrid, que une el río Manzanares y la Casa de Campo por el Parque Regional del Curso Medio del Guadarrama. "Como vía pecuaria no puede ser objeto de venta ni transacción porque la Ley de Vías Pecuarias, Ley 3 /1995 de 23 de marzo, define estos espacios como inembargables, inalienables e imprescriptibles", explica Juan García, portavoz de Ecologistas en Acción, colectivo también implicado en la lucha vecinal: "Entendemos que existe una transgresión de la normativa legal porque no se puede vender un bien demanial -aquellos activos que pertenecen a la Administración Pública. Se incluyen aquellos que son de titularidad pública y están destinados al uso general, o funcionan como servicios públicos-".
Su trazado había sido invadido o robado a lo largo de decenios, pero eso no significaba que no existiera. La Comunidad de Madrid, gestora de estos caminos, procedió a modificar su trazado y logró un acuerdo institucional para llevar la vía pecuaria por otro trazado libre de invasiones y robos. Creó una nueva vía que tiene total continuidad desde su origen (Avda. de los Poblados) hasta el límite con Alcorcón. Así se publica el nuevo trazado en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid. El trazado de la nueva vía pecuaria discurre sin obstáculos ni invasiones desde Colonia Jardín hasta el límite con Alcorcón y ha visto reducida su anchura de 75 a 37,5 metros.
El valor naturalista y medioambiental es indudable por lo que la construcción de un gran parque forma parte de una vieja demanda vecinal. Años reivindicando esta necesidad porque el barrio, aunque se encuentra cercano al gran pulmón verde de la Casa de Campo, lo cierto es que "sufre un déficit de zonas verdes y equipamientos deportivos".
La llegada del Metro en 2002 al barrio -con la parada de Colonia Jardín- y el Metro Ligero en 2007 provocó que se acercaran cientos de coches al barrio buscando aparcamiento cerca de las nuevas estaciones de transporte. Poco a poco, los vehículos se fueron adueñando de la zona verde: "Aparcaban e invadían la zona del parque de las Moreras", recuerda Juan García. "Tantos eran los problemas con los vehículos estacionados, que terminaron vallando la zona", denuncia. Y con este impedimento a los coches, también se prohibió el acceso a la ciudadanía.
"Se ha llevado todo el proceso con falta de transparencia", opina el portavoz ecologista. En 2015, el Ministerio de Defensa, a través del INVIDED (Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa) sacó a subasta los terrenos pero quedó desierta. "Años más tarde lo sacan de nuevo a subasta y se declara desierto otra vez. Pensábamos que se trataba de un triunfo porque lo mismo Defensa se lo cedería al Ayuntamiento o el Consistorio compraría los terrenos", pensó Juan García y el resto de colectivos implicados. Pero no ocurrió: "El Ayuntamiento ya nos dijo que no podía gastar ese dinero. Finalmente ha sido una empresa promotora la que se ha hecho con el terreno y arrasará con todos los árboles, es una pena. La cultura del ladrillo por encima de todo". Madridiario ha intentado contactar con el Ministerio de Defensa para concretar detalles de la venta pero no ha recibido respuesta.
"Arrasarán con todos los árboles. Es una pena"
Este jueves, colectivos vecinales y asociaciones volvieron a concentrarse junto al metro Colonia Jardín para que el histórico parque de Campamento se convierta en un espacio verde para el disfrute de los vecinos. Además, continúan recogiendo firmas en el portal Change.org en favor de la propuesta: "Que forme parte de un corredor ecológico entre el río Guadarrama y la Casa de Campo y que sirva para combatir la contaminación de Madrid y facilitar la entrada y salida de fauna y flora", defienden. Horas antes de la protesta hicieron entrega del escrito al Defensor del Pueblo con la intención de encontrar amparo ante la "situación de indefensión" en la que se encuentran entidades vecinales y ecologistas en este barrio madrileño de Campamento.