La protesta, que se suma a otras secundadas los días 8 y 23 de noviembre, estuvo precedida por la celebración de una asamblea general de delegados de grandes superficies, que tuvo lugar en la sede de CC.OO., para valorar el incumplimiento de los horarios por parte de las empresas agrupadas en la asociación patronal ANGED, a la que pertenecen El Corte Inglés, Alcampo, Carrefour y Media Markt, entre otras.
El portavoz de la Federación Estatal de Comercio, Hostelería y Turismo del sindicato, Toni García, explicó que el colectivo demanda a ANGED dos días de descanso por semana. Además, criticó que la patronal incumple las sentencias que respaldan este derecho y se quejó de que sigue sin mostrar voluntad de llegar a un acuerdo con los afectados.
El sindicalista también se opuso a la previsión de la Comunidad de Madrid de ampliar el calendario comercial de 20 a 22 los domingos y festivos que podrán abrir los establecimientos. En su opinión, esta medida acentuará la situación "precaria" del colectivo y "contradice la conciliación familiar".
En la marcha también participaron los representantes de CC.OO. en Makro y Leroy Merlín, que denunciaron que, a pesar de las resoluciones favorables de la Audiencia Nacional, muchos trabajadores "descansan sólo un día a la semana, con horarios rotativos y poco previsores y por 700 euros". Posteriormente, Comisiones Obreras llamó a los trabajadores del sector a una concentración para el próximo viernes, día 21 de diciembre, a las 10.30 en la sede nacional del sindicato."El Gobierno regional y el Ayuntamiento, ambos gobernados por el Partido Popular, una vez más muestran su desprecio por los trabajadores y trabajadoras del comercio madrileño con una medida que beneficia única y exclusivamente al Corte Inglés, donde una vez más el PP se pliega a los intereses de las grandes superficies", manifestó CC.OO.
Ruda destacó que la posible declaración de Zona de Gran Afluencia Turística en Sol y la ampliación a 22 días festivos de apertura comercial general en la región para 2008, afectará gravemente a los trabajadores del sector, "provocando un desajuste de la vida cotidiana y familiar de miles de personas, cuestión que es especialmente grave, ya que en el sector predomina el trabajo de la mujer, lo que interpondrá mas obstáculos de los que ya existen para su plena integración laboral".
Asimismo, indicó que estas medidas encarecen el producto y los precios y que el supuesto apoyo de los ciudadanos a esta medida no es cierto. "Sacaron una encuesta diciendo que el 61 por ciento de los madrileños apoyaba que los comercios abran los festivos, pero por qué no les preguntan si quieren que también abran las administraciones públicas o las oficinas", agregó.