Como es propio ya de este país, la tendencias en Europa recalan en España con varios años de retraso. El auge desbocado de la ultraderecha en Francia, Italia, Polonia… y en el resto de países europeos, es hoy una tendencia imparable en España. Pero lo que en la primera década del siglo XX era imposible aquí es hoy una preocupante realidad.
¿Pero qué o quiénes son los responsables?
Para criterio de este modesto Alcalde, las circunstancias que han propiciado, potenciado y consagrado a la ultraderecha española en nuestras instituciones son cuatro: La primera sería las sucesivas Crisis Económicas desde el año 2008; la segunda, y con mucho peso, el Independentismo Radical Catalán; la tercera, la Corrupción generalizada en el Partido Popular; y la cuarta, el repentino éxito de la Izquierda Comunista y su consiguiente decepción y caída.
Desde que en el 2013 se fundará VOX como formación política muchos han sido los que han despreciado, ninguneado y denostado a este partido, también los medios de comunicación, facilitando, inconsciente o conscientemente, su proyección en la sociedad española. Hoy están ya en las instituciones, y quién sabe si mañana lo estarán en el Gobierno de España.
Al igual que sucede con Podemos, estos partidos de índole reaccionaria desequilibran la homeostasis política de nuestra nación, pero a su vez, han supuesto y suponen un aviso a navegantes, a PP y a PSOE fundamentalmente, pero también al independentismo catalán, hoy por hoy, una auténtica amenaza para la convivencia pacífica en España. Lo más preocupante de todo es que, entre unos y otros, están, cien años después, fraccionando y dividiendo a este país de nuevo. ¡Que pena!