El Juzgado de Instrucción número 14 de Madrid ha dejado en libertad, en contra de la petición de prisión del fiscal, a la conductora de 30 años que ayer atropelló mortalmente a dos mujeres en una calle del barrio de Sanchinarro. Así lo ha acordado tras tomar declaración a la detenida en una vista en la que el fiscal había solicitado su ingreso en prisión al ir bebida y sin disponer de carné de conducir.
En concreto, la Fiscalía había pedido prisión provisional para la conductora por un delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas, en concreto con una tasa de 0,96 mg/l de alcohol, junto a dos delitos de homicidio por imprudencia grave del artículo 142.1 del Código Penal, con agravación, que pueden alcanzar las penas de seis años de prisión, según las mismas fuentes.
El juez también ha decidido poner en libertad al copiloto durante el accidente, que fue arrestado por la Policía Municipal al permitir a la conductora circular sabiendo que no tenía carné y estaba bebida.
La mujer deberá presentarse cada quince días en el juzgado mientras dure la instrucción de la causa. Por su parte, el acompañante también deberá cumplir con esta misma medida cautelar, si bien en su caso queda a la espera de la investigación la posible calificación penal de su participación en el atropello.
La mujer está acusada de homicidio imprudente y de un delito contra la seguridad del tráfico porque conducía ebria, ya que en la primera prueba practicada por los agentes tras el siniestro dio positivo en alcoholemia, aunque no pudieron practicarle la prueba de contraste porque fue trasladada al hospital por una crisis nerviosa. Además, no tenía carné de conducir.
Iban a gran velocidad en un BMW tras venir de una comida con su hijo de 12 años en el asiento de atrás del coche. Todos resultaron ilesos.
Peor suerte corrieron las mujeres de 79 y 72 años, María Nieves H.G. y María Luz M.M., respectivamente, que recibieron el impacto de este vehículo ayer por la tarde a la altura del número 5 de la avenida Ingeniero Emilio Herrera. Ellas estaban paseando y volvían a casa. Estaban situadas correctamente en la mediana cuando fueron arrolladas.
Como consecuencia del fuerte impacto, una de ellas fue desplazada 10 metros y otra 20. El coche, que se llevó por delante dos bolardos y el cuadro eléctrico del semáforo, quedó boca arriba en dirección contraria.