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Los carritos de bebé acceden a los autobuses en medio de la confusión

MDO | Jueves 20 de diciembre de 2007
El 1 de enero de 2007 cambió la rutina de conductores y usuarios de los autobuses madrileños: desde ese día, los carritos de bebé podían subir desplegados a los vehículos de la EMT. La medida quedó salpicada por un aluvión de protestas de los sindicatos, que denunciaban el vacío de normas sobre el particular. A las pocas semanas, un reglamento provisional extendió la medida a las líneas interurbanas.

Solo una semana después de que los carritos empezaran a subir, gracias a una autorización interna de la EMT, a los autobuses de la capital, llegaron las primeras críticas. El sindicato UGT denunciaba que la medida no cumplía las “necesarias medidas de seguridad”, ya que no había llegado acompañada de un reglamento. La situación fue calificada de “desbarajuste” por Izquierda Unida el día 10, ya que la EMT emitió la autorización sin esperar al decreto del Gobierno regional.

Así las cosas, y según propia la impulsora de la medida, la diputada de IU Reyes Montiel, los carritos subían a los autobuses en el municipio de la capital “sin las adecuadas medidas de seguridad y sin realizar una campaña de formación a los trabajadores y de información a los usuarios”. La autorización de la EMT fue calificada días después de “provisional y transitoria” por Antonio Beteta, portavoz del PP en la Asamblea, que recordó que el decreto ya había sido aprobado por la Asamblea y se encontraba pendiente de un informe, preceptivo pero no vinculante, del Consejo de Estado, donde permanecía en diciembre de 2007.

La presidenta regional, Esperanza Aguirre, reaccionó a las críticas el 8 de febrero. Su alusión a las “resistencias probablemente machistas” a la medida provocó de nuevo la indignación de los sindicatos, que calificaron sus palabras de “desacertadas y ofensivas” para los conductores.

La presidenta aprovechó ese mismo pleno para anunciar que había conseguido que el gerente del Consorcio de Transportes dictara unas “instrucciones” para subir los carritos a los autobuses. Así, desde el 10 de febrero, todos los autobuses urbanos a interurbanos de servicio público de la Comunidad permiten subir carritos de bebés de hasta tres años a vehículos con lugares habilitados para sillas de ruedas, siempre que vayan sujetos.

Otras reglas que deben observar quienes suban carritos de bebé a los autobuses son acceder al autobús por la puerta delantera (excepcionalmente, podrán hacerlo por la central o trasera), y apearse siempre por la puerta central o trasera; colocar el coche en la plataforma central del autobús, en el lugar ya habilitado para sillas de ruedas, en posición longitudinal, de forma que el niño esté situado en sentido contrario a la marcha del autobús, y con los frenos de la silla activados. Además, el carrito no debe dificultar el tránsito de los demás pasajeros y el acompañante es el único responsable de la seguridad del niño y de los daños que pudieran causarse en la silla.

Las normas seguirán vigentes hasta que el Consejo de Estado emita el dictamen sobre el decreto que modifica los Reglamentos de Viajeros del Transporte Interurbano de la Comunidad de Madrid y de la EMT. Mientras tanto, Comisiones Obreras denunciaba las “prisas electoralistas” de la puesta en marcha de la medida que, a su juicio, aumentaban la “crispación entre usuarios y conductores” en unos vehículos “sobreocupados” y “sin espacios habilitados para albergar sillas de bebés”.