MDO | Jueves 20 de diciembre de 2007
Madrid comenzó el año con el recuerdo, muy presente, del atentado en el aparcamiento de la T-4 de Barajas que quedó destruido el 30 de diciembre de 2006 tras la explosión de una furgoneta bomba preparada por ETA. Este atentado costó la vida a los ecuatorianos Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate.
El cadáver de Carlos Alonso Palate fue hallado el 3 de enero. Se convirtió en la primera víctima mortal de la organización terrorista ETA desde el 30 de mayo de 2003. Una semana después del atentado era recuperado el cadáver de Diego Estacio. Su cuerpo, al igual que ocurriera con el de su compatriota, fue repatriado a Ecuador por expreso deseo de su familia.
Diego Armando Estacio tenía 19 años, cinco de los cuales los había pasado en Madrid, donde había emigrado con su padre para trabajar en la construcción. Estacio había dejado su casa, en Machala, donde vivía con su familia para iniciar una nueva vida en España donde estaba plenamente integrado y trabajaba legalmente.
Carlos Alonso Palate tenía 35 años y residía en Valencia. Había llegado en 2002 junto con otros familiares y trabajaba también en el sector de la construcción. En su localidad natal, Ambato, residía su madre y sus tres hermanos a los que ayudaba económicamente con envíos puntuales de dinero que contribuían a mantener a toda la familia, después de la muerte de su padre. En las fechas del atentado trabajaba en la fábrica de plásticos Torrent.
El 9 de enero la organización terrorista ETA asumió la autoría del atentado y afirmó, a la vez, que su alto el fuego permanente continuaba vigente aunque tenía la firme determinación de responder a las "agresiones contra Euskal Herria". Tras conocer la noticia, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, declaró que a la organización terrorista sólo le quedaba un camino: el de "poner fin a la violencia".
Nacionalidad española
El Consejo de ministros concedió la nacionalidad española a siete familiares de los dos jóvenes ecuatorianos. A propuesta del titular de este departamento, Juan Fernando López Aguilar, el Consejo aprobó los reales decretos para conceder la nacionalidad española a los padres de Diego Armando Estacio. Se trató de Winston Armando Estacio, al que se le concedió por residencia, y Jacqueline Sivizapa por carta de naturaleza. Además, también se le concedió a su hermana, Carmen Margarita. Por su parte, los familiares de Carlos Alonso Palate que obtuvieron la nacionalidad fueron su madre, María Basilia Sailema Moreta, y sus hermanos Luis Geovanny, Luis Jaime y María Helvia, todos por carta de naturaleza.
También se informó que la madre de Carlos Alonso Palate y los padres de Diego Armando Estacio recibirían del Estado 220.000 euros y otra ayuda complementaria de la Comunidad de Madrid que acordó conceder 24.012 euros a cada una de las familias de las dos víctimas. Por otra parte, el Consejo de Ministros, a propuesta del ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, concedió a título póstumo dos Medallas al Mérito en el Trabajo en su categoría de oro a los dos ecuatorianos víctimas del atentado de la T4. Las medallas se concedieron como reconocimiento a sus vidas de trabajo, truncadas por el atentado terrorista del 30 de diciembre.
El Rey don Juan Carlos condenó el atentado perpetrado por ETA en Barajas, trasladó su "apoyo, cariño y solidaridad" a sus familias en "estos difíciles momentos" y apeló a la "unidad" para acabar con el terrorismo. "Por desgracia, una vez más el afán cruel y despreciable de los terroristas ha causado nuevas víctimas durante la pasada Navidad en un cobarde y vil atentado terrorista", manifestó Su Majestad en su discurso con motivo de la Pascua Militar en el Salón del Trono del Palacio Real.
Igualmente, a mediados de enero, miles de personas -174.821, según la delegación del Gobierno, y 210.000 según datos de la Comunidad- marcharon en Madrid contra el terrorismo en la manifestación convocada por la Federación Nacional de Asociaciones de Ecuatorianos en España (FENADEE), CCOO y UGT. Tanto IU como el PSOE secundaron la marcha así como 300 organizaciones civiles. Ni el PP ni la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT, asistieron a esta convocatoria porque, según dijeron, la marcha no respondía "a los objetivos" marcados por los organizadores.
La ministra de Asuntos Exteriores de Ecuador, María Fernanda Espinosa, aseguró que su país estaba "consternado" por la muerte de los dos compatriotas aunque se sentía "agradecido por la enorme solidaridad, sensibilidad y humanismo con que la Comunidad de Madrid y el Gobierno español" habían tratado este asunto.
Reconstrucción aparcamiento
El 20 de septiembre, nueve meses después del atentado, la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, inauguró la reconstrucción del aparcamiento del módulo D del aeropuerto Madrid-Barajas. Las obras realizadas por la empresa Dragados permitieron reconstruir 50.000 metros cuadrados entre los módulo D y C y retirar 30.000 toneladas de escombros. Además, se emplearon 1,5 millones de acero y 30.000 toneladas de hormigón, se repusieron 4.000 metros cuadrados de muro de cortina de cristal, se usaron 3.000 metros cuadrados de aluminio y bambú en las dársenas de la T4 y se remodelaron 150 metros de pasarela, todo ello por importe de 30 millones de euros cubierto con los seguros suscritos el 1 de febrero de 2007.
A lo largo del discurso inaugural, Álvarez anunció que para rendir homenaje a Carlos Alonso Palate y a Diego Armando Estacio se había decidido que las plazas en las que aparcaron los dos ecuatorianos -la 403 de la planta cero y la 614 de la planta primera- quedasen sin utilización "como permanente homenaje a estas dos personas inocentes víctimas del atentado".
Ese mismo mes era detenido el núcleo del comando etarra que atentó en la T-4 según anunció el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. El ministro, que calificó la operación policial como "importantísima", desveló que la casa en la que vivían los terroristas era la "base de operaciones" desde la que se organizaban las actividades terroristas de la banda y adelantó que los etarras estaban preparando otro coche bomba.
El ministro recalcó en repetidas ocasiones la "enorme importancia" de esta operación antiterrorista, y argumentó este calificativo explicando que algunos de los detenidos habían participado en algunos de los atentados más importantes de ETA de los últimos meses. Los cuatro detenidos "formarían parte del núcleo básico, núcleo central del comando que cometió el atentado de la T-4" y de otros atentados frustrados como el que la banda "no logró" realizar en "Castellón", indicó.