Las barbacoas suelen ser uno de los eventos sociales más apreciados, y disfrutados, durante la época estival. Divertirse al aire libre, en buena compañía, y saboreando exquisitos manjares, es el triángulo perfecto para conseguir que nuestro tiempo de ocio se convierta en una experiencia inolvidable.
Sin embargo, preparar una buena barbacoa no es tan sencillo como pueda parecer. Para que se convierta en todo un éxito debes seguir algunas normas. La fundamental es contar con una buena materia prima. La carne para barbacoa Discarlux te ofrece todas las garantías. Pero ¿qué más necesitas saber?
Antes de ponernos manos a la obra es importante saber qué tipo de recipiente, o espacio, vamos a utilizar para cocinar nuestra barbacoa. Si dispones de un jardín grande quizás tengas una fabricada en obra, pero también puedes utilizar una portátil. La diferencia estará en el tipo de combustible que utilicemos.
Los más utilizados son:
Ya hemos visto como elegir la mejor materia prima es la base de nuestro éxito. Sabiendo cuántas personas van a venir, podemos calcular la cantidad que vamos a necesitar. Según las estadísticas podríamos prever entre 350 y 400 gramos por comensal.
El siguiente paso es dejar la carne a temperatura ambiente antes de introducirla en las brasas, así nos evitaremos humedades innecesarias que resecan las piezas.
Dependiendo del sistema de cocinado que hayamos elegido así necesitaremos un tiempo o cuidados exclusivos, aunque se pueden resumir en uno: paciencia.
Sabremos que las brasas están en su punto cuando desaparezca la llama y tomen un color grisáceo, casi blanquecino. Fundamental que la parrilla esté en la distancia justa para que las piezas de carne no las toquen en ningún momento.
Otro de los trucos importantes para que tu barbacoa sea un éxito es organizar el orden en el que vas a cocinar los alimentos, especialmente si tienes mucha variedad en tu menú.
Empezamos por los que más tardan: aves, pinchos, pancetas, salchichas y chorizos. Para el final dejaremos aquellas que menos tardan como la ternera y el cordero, ya que están más sabrosos solo vuelta y vuelta.
Entre unos y otros podemos, si así lo hemos elegido, hacer algunas verduras. Importante que las pincelemos con un poquito de aceite de oliva.
Una mala costumbre es salar las piezas antes de ponerlas en la parrilla de la barbacoa. Mucho mejor es que se cocinen en su propio jugo y, después, cada cual, le añade la cantidad que estime. De igual modo sucede con otras especias o hierbas aromáticas. Un buen truco, si quieres darle un toque especial, es colocar una ramita de alguna de estas hierbas en la parrilla mientras se cocina.
Una vez cocinados está bien dejarlos reposar durante unos minutos, no tanto por el peligro de quemaduras innecesarias, sino también porque quedan mucho más jugosas y ricas para el paladar.
Elegir la mejor carne mientras aplicas estos sencillos consejos te harán ser el rey de las barbacoas. No lo dudes y sácale todo el sabor al verano.