“Vamos a llevar a la Fiscalía Anticorrupción a, al menos, siete empresas relacionadas con el PSOE”. Esta es la reacción de la presidenta de la Comunidad de Madrid ante los ataques de la izquierda por los 283.000 euros que ganó su hermano por una “contraprestación laboral” vinculada al contrato de 1,5 millones de euros de la empresa Priviet Sportive S.L, para adquirir mascarillas en la primera ola de la pandemia. Este anuncio de esta acción legal llega un día después de conocer que la Fiscalía Anticorrupción llamará a declarar a Tomás Díaz Ayuso y al responsable de Priviet, como parte de la investigación ya iniciada.
Para Isabel Díaz Ayuso, la petición de explicaciones y las preguntas formuladas por los portavoces de la izquierda sobre el discutido contrato y su relación con su hermano no tienen sentido ya que considera que el Gobierno regional y la Cámara de Cuentas ya han “fiscalizado” ese contrato sin encontrar ninguna tacha o reparo. Así, ha anunciado que acudirá a la Fiscalía con sendas denuncias a siete empresas relacionadas “con el entorno del presidente del Gobierno, del señor Illa, de la vicepresidenta” y del PSOE. Según la dirigente regional, quiere saber “qué ha pasado durante la pandemia con contratos que superaron los 326 millones”, usando “los mismos argumentos que ustedes (Más Madrid, PSOE y Unidas Podemos) llevaron a la Fiscalía, donde pone PSOE va a poner PP” para investigar “qué ha pasado con las compras de mascarillas”.
La portavoz de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid, Carolina Alonso, ha destinado todos los minutos de su intervención en la sesión de control a la presidenta para pedir explicaciones sobre el contrato de Priviet y los 283.000 euros que ganó Tomás Díaz Ayuso como "contraprestación laboral". Aquí, Alonso ha acusado a la jefa del Ejecutivo regional de ser opaca, de haber organizado "chanchullos" y de tratar de esperar a que "escampase". "Lamentablemente ayer conocimos que la Fiscalía Anticorrupción llamará a declarar su hermano, qué mala suerte, ¿verdad, señora Ayuso?", ha ironizado la portavoz que ha zanjado su intervención apuntando a que este asunto le pasará factura en las urnas de 2023. La respuesta de su interlocutora, inmediata, ha sido contundente.
En primer lugar, Díaz Ayuso ha celebrado con ironía el respeto de Unidas Podemos a la democracia al mencionar las elecciones para, acto seguido, lanzar un comentario y trasladar el debate a Ucrania. "Por cierto, ayer fue bombardeado un hospital materno-infantil con mujeres embarazadas y niños dentro. Espero que Podemos por fin lo denuncie y respalde al Gobierno para enviar allí material (...) A lo mejor no eran niños y mujeres los que estaban en ese hospital o no eran de su cuerda política, yo creo que va a ir más por ahí".
Momentos más tarde, la presidenta ha insistido en la legalidad de su actuación respecto a las contrataciones de la Comunidad de Madrid. Ha defendido que "nunca" ha intercedido por ningún miembro de su familia y que el "dichoso contrato" ha sido explicado y fiscalizado en diferentes ocasiones. Además, ha acusado a los morados de realizar todo tipo de acusaciones contra su familia y contra ella, algo que ha relacionado con el feminismo y el 8M. "Puedo decir yo sí que soy una mujer libre ante ese 8M que me habla de mi hermano, de mi padre, de mi antigua pareja, de mi exmarido... ese 8M de palo de pija sin responsabilidad no me va a decir cómo tengo que hacer las cosas. Soy una mujer libre e independiente que no ha trabajado nunca para su familia, que no ha tenido nunca una relación económica con nadie de su familia y que, por cierto, nunca le ha ayudado absolutamente a nadie", ha espetado.
Mónica García, la portavoz de Más Madrid, ha acusado a la presidenta de "esconderse" durante tres semanas para no dar explicaciones y ha señalado que "hoy su hermano está citado a declarar y el que ha tenido que dimitir es el presidente de su partido por la escabechina que ha hecho usted en su propia casa". Para García, el legado que va a dejar la presidenta se resume en dos documentos: el protocolo de "la vergüenza" de las residencias de mayores en la primera ola de la pandemia y el contrato de su hermano.
Por su parte, el líder de los socialistas madrileños, Juan Lobato, ha optado por realizar 10 preguntas a Díaz Ayuso relacionadas todas con el contrato de su hermano. Preguntas que, a su juicio, siguen sin respuesta. Para Lobato, la presidenta está tratando de seguir una "estrategia de distracción" que no surte efecto. Además, ha recordado lo sucedido con el presidente en funciones de su partido: "Le han dado sus asesores una receta equivocada: cargarse a Casado y esconderse tres semanas para que todo se olvide".