MDO | Jueves 20 de diciembre de 2007
El 29 de abril nació la segunda hija de los Príncipes de Asturias por cesárea. Pesó 3,31 kilos y midió 50 centímetros. Su nombre: Sofía. El parto transcurrió sin problemas cuatro horas después del ingreso en la Clínica Ruber de doña Letizia. Su segundo parto fue más corto que el primero, el 31 de octubre de 2005, cuando nació la Infanta Leonor.
Poco antes de las ocho de la tarde el Príncipe Felipe compareció junto al doctor Recasens y el resto del equipo médico que había atendido a doña Letizia. Tras el parte médico leído por el jefe del equipo -doña Letizia ingresó a las 12,45 horas y a las 16,50 tuvo una niña por cesárea que pesó 3,310 kilos y midió 50 centímetros- Don Felipe aseguró antes los numerosos periodistas que se encontraban en la carpa instalada frente al Ruber que estaban "realmente felices" y anunció que la pequeña sería bautizada con el nombre de Sofía. "Ha sido deseo de la Princesa y por supuesto el mío que la Reina tuviera una nieta que se llamara como ella", dijo el Príncipe que no podía ocultar su felicidad.
Don Felipe, a preguntas de los periodistas, manifestó que había estado presente en el el parto, que éste se había desarrollado con normalidad, que Doña Letizia había estado despierta durante toda la cesárea y que la pequeña se parecía a su hermana Leonor. Ante el nacimiento, todos los políticos de la región se sumaron a las felicitaciones recibidas por los Príncipes de Asturias y coincidieron en expresar su "alegría" por el alumbramiento de "una nueva madrileña". La presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, Esperanza Aguirre, hizo llegar a los Príncipes "la más sincera felicitación y los mejores deseos para la recién nacida y toda la familia Real" en nombre de la Comunidad de Madrid, el Gobierno Regional y en el suyo propio.
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, envió sendos telegramas a Don Felipe y Doña Letizia y a los Reyes para trasladarles sus más "sinceras y efusivas felicitaciones", así como las de la Corporación Municipal y la de todos los ciudadanos de la ciudad, por el nacimiento de la Infanta. La nueva hija de los Príncipes de Asturias fue la sexta descendiente real en lo que iba de año, después de los nacimientos del segundo hijo de los príncipes Federico y Mary Donaldson de Dinamarca y el primero de la princesa Noor y el príncipe Hamzah Bin Al Hussein de Jordania.
El 4 de mayo los Príncipes de Asturias presentaron en público a su hija Sofía. El Príncipe de Asturias afirmaba que tanto él como doña Letizia Ortiz pretendían ser "los mejores padres" para sus dos hijas. La Princesa de Asturias mantuvo en brazos todo el tiempo a la pequeña Sofía, que estaba abrigada con una mantilla de color crema. Ya el 15 de julio la segunda hija de los Príncípes de Asturias fue bautizada en el Palacio de la Zarzuela en una ceremonia "familiar" oficiada por el cardenal arzobispo de Madrid, monseñor Antonio María Rouco Varela. Sus padrinos fueron la madre de Doña Letizia, Paloma Rocasolano, y el príncipe de Vidin, Konstantin-Assen, hijo de Simeón de Bulgaria, quien fuera primer ministro de la República. Durante la ceremonia, auxilió a Rouco Varela el arzobispo castrense, monseñor Francisco Pérez González, como ocurrió en el bautizo de la Infanta Leonor, primogénita de los Príncipes de Asturias.
En el mes de septiembre los Príncipes de Asturias presentaron a la Infanta Sofía ante la Virgen de Atocha con casi cinco meses de edad, cumpliendo así con una antigua tradición de la Familia Real que instauró Isabel II en el siglo XIX. La ceremonia, que se celebró en la Real Basílica de Nuestra Señora de Atocha, en Madrid, fue oficiada por el cardenal-arzobispo de Madrid, monseñor Antonio María Rouco Varela.
Octava nieta de los Reyes
La segunda hija de los Príncipes de Asturias es Infanta de España y es la octava nieta de los Reyes. Al igual que su hermana Leonor, recibe el tratamiento de Alteza Real. Tanto el título como el tratamiento responden a lo que establece el Real Decreto 1368/1987 sobre Régimen de títulos, tratamientos y honores de la Familia Real y de los Regentes, publicado en el Boletín Oficial del Estado del 12 de noviembre de 1987. "Los hijos del Rey que no tengan la condición de Príncipe o Princesa de Asturias y los hijos de este Príncipe o Princesa serán Infantes de España y recibirán el tratamiento de Alteza Real", puntualiza la disposición.
Sólo son infantes natos los hijos del Monarca y del Príncipe de Asturias, pero los Reyes pueden conceder excepcionalmente este título a personas de su familia que consideren dignas de tal honor. El mencionado título tiene carácter vitalicio y no es hereditario, al igual que los ducados que los reyes suelen otorgar a sus descendientes cuando contraen matrimonio. Mientras que su hermana mayor, la Infanta Leonor, se convertirá en la XXXVI Princesa de Asturias cuando su padre sea Rey -si en ese momento se ha reformado ya la Constitución en el artículo que regula la sucesión de la Corona para evitar la prevalencia del varón o no tiene ningún hermano- la nueva Infanta mantendrá este título durante toda su vida.
Así, con la segunda hija de Don Felipe y Doña Letizia son siete las Infantas de España: las hermanas del Rey, Doña Pilar y Doña Margarita, sus dos hijas, Doña Elena y Doña Cristina, la primogénita de los Príncipes de Asturias y Doña Alicia de Borbón-Parma, esposa del ya fallecido infante Don Alfonso de Borbón Dos Sicilias, hermano de Doña María de las Mercedes de Borbón, madre de Don Juan Carlos.