Que el germen del populismo ha estado siempre en Rusia es un hecho incontestable. Ese populismo que históricamente ha conllevado millones de muertos en la historia mundial. El mismo que ha empobrecido no solo a Rusia, sino también a todos los países implicados directa o indirectamente en ella.
Un populismo cuya bandera siempre ha sido la confrontación, la radicalidad y el comunismo, todos ellos alzados a través de mantras tan demagógicos y falsos como los que vivimos actualmente en nuestro país. Un populismo que solo tiene como objetivo acabar con las democracias del mundo.
Analizar a Putin y buscar similitudes con otro genocida como Hitler no es tarea difícil. Mucho se asemejan ambos perfiles: mucho de terror y de xenofobia, a la par que mucho de locura (o n), asemejan a ambos personajes.
Pero la triste realidad la están viviendo los ucranianos y aquellas personas que viven expuestas en países que lindan con Rusia, la misma que quiere “reconquistar” para su causa contra Europa. Una Europa democrática, de libertades. Una Europa que no consienten aquellos que violan derechos humanos, no respetan el derecho internacional y no creen en la libertad.
Rusia está siguiendo un camino que lleva construyéndose desde hace unos años. ¿Será el origen de una Tercera y temida Guerra Mundial? Espero, y deseo, que no. Mi deseo es que la libertad venza a los totalitarios.
Putin no solo está utilizando armas que matan. Lleva mucho tiempo haciendo aquellas guerras híbridas y tecnológicas, o albergando granjas de desinformación para manipular voluntades en otros países. Hace lustros que intenta manipular la voluntad mundial, luchar para que impere la información falsa de aquellos que no cuestionan al mandatario “esquizofrénico” ruso.
Putin lleva años apuntando maneras y el Partido Popular lo lleva advirtiendo hace ya mucho tiempo. Y en este previsible panorama internacional, también llevaba trabajando tanto la Unión Europea como la OTAN.
Así, Esteban González Pons reflexionó sobre esta amenaza a causa del conflicto en la frontera de Bielorrusia, el 16 de noviembre de 2021. Una tribuna de opinión que algunos decidimos seguir y compartimos en nuestras redes sociales por lo que Esteban ya advirtió, entonces. El más que previsible ataque a nuestra libertad.
Hoy, el también eurodiputado del Partido Popular, ante el ataque a Ucrania, también ha sido el primero en solicitar la clausura inmediata de la embajada rusa en España. Una vez más, el Partido Popular es quien está pilotando el posicionamiento y la acción política ante esta situación bélica, más allá de la absurda idea que otros políticos han planteado como ha sido la de vetar en Eurovisión a Rusia. Creo que Putin debe estar, aún, riéndose de todos nosotros ante tal ocurrencia.
En medio de esta tremenda situación, los de siempre, los radicales y comunistas, siguen con la misma vaina: cuestionando a Europa o cuestionando a la OTAN. Y esto es un suma y sigue que tenemos la obligación constitucional de frenar.
En nuestra Comunidad, en Madrid, la presidenta Isabel Díaz Ayuso ha mostrado, una vez más, un ejemplo de defensa de la libertad, con solidaridad. Ha ofrecido al pueblo ucraniano el Hospital Enfermera Isabel Zendal, así como toda la infraestructura sanitaria madrileña. Y este ofrecimiento se ha transmitido al Gobierno de España mostrando, así, una lealtad institucional que tanto nos sorprende a todos en los últimos tiempos.
Un Plan de Ayudas en materia jurídica, sanitaria, de coordinación, protección civil, educativa, en vivienda. Apoyando a las familias, a sus necesidades básicas, como es la alimentación, o colaborando con tarjetas de transporte gratuitas de forma extraordinaria y limitada en el tiempo.
Y es que Ayuso defiende la libertad. Y es bochornoso que este plan de ayudas sea criticado por la izquierda que, a mí, como madrileña y española, solo me nace defender con más fuerza, si cabe, el único proyecto que, sin limitaciones, defiende la libertad. El proyecto del Partido Popular. El proyecto en la Comunidad de Madrid de Isabel Díaz Ayuso.
Y en este conflicto internacional, no lo olvidemos, la amenaza rusa es un atentado a la libertad. A la libertad de todos, no solo del pueblo ucraniano. La amenaza no está tan lejos.