Jiménez cuestionó además que "los responsables públicos autonómicos sigan manteniendo que el incremento del precio del carburante y de la energía son los principales causantes de la subida de tarifas del transporte público".
"Una excusa de la que los usuarios comienzan a hartarse. Valga, si no, como ejemplo que el carburante supone menos del 14 por ciento en los costes de la EMT. Sin embargo, la electricidad, suministro energético básico del mayor operador, Metro de Madrid, subirá tan sólo un 3,3 por ciento", subrayó.
Petición a RENFE
El secretario general de la UCE-CM pidió además al Gobierno estatal, como responsable de RENFE-Cercanías, que "en caso de incrementar las tarifas, lo haga como máximo en un 3,3 por ciento" a fin de "contrarrestar en la medida de lo posible la inflación directa con la que, desde la Comunidad de Madrid, se oprimen los intereses económicos de la ciudadanía".
Jiménez apuntó que el incremento del 4,1 por ciento aprobado para las tarifas del transporte público madrileño "supone una subida del 24,24 por ciento sobre el IPC previsto por el Gobierno para el año próximo, fijado en un 3,3 por ciento".
Asimismo, indicó que "las nuevas tarifas aprobadas se encuentran un 20,58 por ciento por encima del IPC de Madrid (3,4 por ciento entre octubre de 2006 y 2007) y un 13,88 por ciento sobre el IPC general (3,6 por ciento).
La UCE-CM consideró además "de obligada mención" la aportación del Ayuntamiento de Madrid al Consorcio Regional de Transportes, que se incrementa de 2007 a 2008 un 3,8 por ciento", esto es, "menos del incremento impuesto a los usuarios (4,1 por ciento)".
"Por lo tanto, no tiene ningún sentido que desde las arcas municipales se haga un menor esfuerzo económico para con el transporte público del que se le exige a la propia ciudadanía", concluyó Jiménez.