En el sector empresarial podemos encontrar muchos tipos de compañías. De entre todas ellas, las pymes tienen vinculado un concepto legislativo diferente, que le afecta en muchos ámbitos, desde la posibilidad de solicitar ayudas y subvenciones hasta otras formas de financiación.
En este artículo te explicamos la definición puede determinar qué es una pyme, así como la clasificación en la que se dividen e incluso las excepciones que excluyen a algunas empresas.
Si nos basamos en el concepto de pyme de la Comisión Europea, incluimos bajo el mismo a aquella entidad que ejerce una actividad económica y que es independiente a la forma jurídica seleccionada como autónomo, profesional o sociedad mercantil, pues no influyen en la clasificación de pymes.
Con base en ello, una pyme y la clasificación que ocupa depende de la plantilla de empleados, el volumen de su negocio y su balance económico.
Estos umbrales permiten identificar tanto la clasificación a la que pertenece cada pyme como también si la empresa debe ser excluida del concepto de pyme.
Además, es importante saber que no hay que cumplir obligatoriamente con los dos últimos umbrales ni tampoco superarlos, pues seguirá siendo considerada una pyme.
Las pymes pueden clasificarse de muchas formas, pero la más recurrente es la siguiente:
Para poder obtener los datos de estos umbrales con los que podemos seguir la clasificación indicada, hay que realizar un cálculo determinado en cada uno de ellos.
Para calcular la plantilla de profesionales que tiene una pyme, se debe incluir a todos los trabajadores independientemente de su jornada. Así se tiene en cuenta tanto a empleados con jornada completa, como jornada parcial o incluso a los temporales.
Quedan excluidos de este cálculo todos los profesionales que tengan un contrato de aprendizaje o de formación profesional.
Para calcular el umbral de la cifra de negocios anual, se incluyen los ingresos que se han percibido durante un año en los conceptos de ventas o de prestación de servicios, pero deduciendo los descuentos y excluyendo el IVA e impuestos indirectos.
Por último, para calcular el balance general, se incluyen los activos más importantes de la empresa, contando las inversiones, el inmovilizado material, inmaterial y otros.
A pesar de que parece que el concepto de pyme está definido de forma muy específica, aún hay excepciones que, cumpliendo los umbrales indicados, deben estar excluidas de esta definición. Algunas de estas excepciones son las siguientes:
Además, hay condicionantes a tener en cuenta a la hora de clasificar a una pyme: