Este año 2021 que se cierra ha sido muy incierto desde el punto de vista de la economía. Al inicio de enero ya se tenían ciertas previsiones no muy optimistas, debido a la fuerte influencia en la economía mundial del coronavirus.
A esto se han sumado, a lo largo de los meses, otro tipo de problemas como la grave crisis de abastecimiento internacional, el precio al alza del gasto en energía eléctrica y otra serie de detonantes que hace tanto a expertos como a personas normales preguntarse por las perspectivas económicas en España de cara al próximo año.
¿Qué se puede esperar de cara al 2022? ¿Continuaremos la situación de recesión en la que están inmersos la mayoría de los países occidentales? ¿Se prevén nuevas problemáticas como la crisis de abastecimiento de materias primas?
Afortunadamente, las previsiones son algo más optimistas respecto a los próximos meses. Los profesionales que analizan la economía mundial, nacional y local esperan que, si todo sigue según lo previsto, 2022 sea un año positivo para la economía española, que comenzará un camino de recuperación lento, pero constante.
Estos últimos días de diciembre ya se puede afirmar que el Producto Interior Bruto Español ha crecido en torno al 5 %. Esta información parece entrar en conflicto con las graves crisis y alertas indicadas por los informativos, pero lo cierto es que la economía se ha ido reactivando de manera paulatina con el reinicio de la actividad laboral y social.
Y, si los datos han sido mínimamente positivos durante 2021, lo que se espera para 2022 es todavía mejor: un repunte que puede llegar a ser de hasta el 6,4 %. Datos que son ciertamente positivos después de la terrible caída del 10,8 % con que se saldó 2020, debido a la ya citada crisis sanitaria.
Todos estos datos de crecimiento constante hacen presagiar un buen año 2022, no solo a nivel de PIB, sino desde el punto de vista del trabajo y, por lo tanto, respecto a lo que más importa a las familias: la economía local.
Será el sector de la construcción y la obra pública aquel que mayores alivios traiga a la economía nacional y a las economías locales durante el próximo ejercicio fiscal. Y será así por un sencillo motivo: la llegada de los fondos europeos para la recuperación.
Se trata de una serie de importantes ayudas que desde la Comunidad Europea se van a otorgar a los distintos países, afectados en mayor o menor medida por la Covid-19 y sus consecuencias económicas.
El objetivo es revitalizar la economía con la creación de empleo a través de grandes proyectos de obra pública.
Este puede ser el principal revulsivo para las economías domésticas durante el próximo 2022, sin embargo, no es algo que haya que tomar a la ligera y como un éxito asegurado: los más importantes analistas económicos piden tanto a los gobiernos como a los ciudadanos ciertas cautelas.
La situación todavía es muy grave (precios al alza, crisis de materias primas que lo ralentizan todo, el riesgo sanitario permanente...) y hay que ser cautos ante las perspectivas económicas de España para el año que ya se acerca.