En 2020, durante la cuarentena, las estafas en Internet aumentaron en un 70%. Ya antes, una comisaría del centro de Madrid podía recibir una media de hasta 40 denuncias diarias por ciberdelincuencia. Pero, ¿en qué consisten estos delitos y qué debemos hacer para denunciarlos?
Crece la ciberdelincuencia en el laberinto de la red
A pesar de las grandes distancias que ha salvado entre la humanidad y su búsqueda tanto del ocio como de la investigación, la red sigue siendo otro terreno más para la criminalidad. Dada la libertad que permite el espacio virtual, sumada en muchos casos a la tendencia tanto de los más adultos como de algunos nativos digitales de creer fatalmente todo cuanto aparece en la rede de redes, los ciberataques y fraudes virtuales no han dejado de incrementar a lo largo del tiempo. De hecho, recabando los datos de la Guardia Civil a fecha de abril del pasado 2020, las estafas en Internet aumentaron en un 70% durante la cuarentena.
Y no es para poco. Ya previamente a la pandemia, una de las comisarías en el centro de Madrid de la Benemérita acostumbraba a recibir una media de 40 denuncias diarias por ciberdelincuencia —reducida posteriormente a siete por semana a causa de las restricciones contra la Covid-19. Motivo por el que encontrar un abogado penalista en Madrid ha sido fundamental para muchos a fin de llevar los hechos a juicio a pesar del protector anonimato de la red. Y es que el cibercrimen no sólo afecta a usuarios corrientes que, por desgracia, han podido salir perjudicados. También afecta a negocios y empresas suponiendo, en algunos casos, grandes pérdidas económicas.
¿Cuáles son los fraudes por Internet más comunes?
Año tras año, adaptándose a la realidad de cada momento, los ciberdelincuentes se las apañan para actualizar sus métodos y engañar cada vez a más personas. Entre los más conocidos, destacan el pishing —utilizando mensajes de correo fraudulentos de parte de supuestos bancos o entidades— o el smishing —empleado en este caso llamadas telefónicas— a fin de obtener los datos personales y financieros de las víctimas. Por otra parte, métodos como las tiendas online fraudulentas o los fraudes en el mercado de la compraventa —presente en apps oficiales—o en inversiones suelen ser utilizados para conseguir dinero a cambio de productos que jamás llegarán a sus destinatarios.
Pero, además, también podemos encontrar cibercrímenes de distinta índole como los falsos alquileres —donde se solicita un depósito por una vivienda que, a menudo, ni tan siquiera existe— o el falso servicio técnico —como excusa para acceder a nuestro ordenador para reparar un supuesto virus y obtener nuestros datos, como sucede con las falsas ofertas de empleo para acceder a firmas electrónicas. Y, también a fin de conseguir nuestros datos, pero además de poder acceder a nuestra cuenta bancaria, destacando el SIM swapping, una duplicación de nuestra tarjeta SIM mediante la falsedad documental para acceder a nuestros teléfonos móviles.
Cómo denunciar un ciberdelito
Desafortunadamente, muchas de las víctimas de un ciberdelito no denuncian los hechos a la justicia. Por una parte, bajo la falsa creencia de que la red inmuniza la identidad de los ciberdelincuentes y, por otra, a veces a causa de un sentimiento de vergüenza al haber sido víctima de una estafa que, quizá, se veía venir. En todo caso, y como consejo para el futuro, es vital guardar la evidencia del cibercrimen con pruebas y a buen recaudo, recordando que es fundamental no difundir dicha información para evitar poner en alerta al criminal. Para ello, sirviéndonos de capturas de pantalla, vídeos o todo tipo de método que exponga el delito.
Además, es preciso no alterar ni modificar el dispositivo mediante el que se llevó a cabo el cibercrimen, ya que éste podría guardar información de gran utilidad para las autoridades a fin de rastrear al atacante. Aunque siendo necesario reestablecerlo y cambiar las contraseñas y claves tanto de correo electrónico como de acceso al dispositivo y a las redes sociales, siempre una vez facilitadas las pruebas y realizada la denuncia debidamente. Finalmente, dispuestas todas las opciones, y en todo momento bajoasesoría legal, podremos dar inicio a un abordaje judicial del asunto a la espera de poder encontrar a los culpables.
Busca tu abogado
Como delito reconocido, prácticamente todos los regímenes punitivos de cualquier país castigan los delitos digitales con distintas penas y, por lo tanto, existe ampara legal contra la ciberdelincuencia. En caso de recurrir a un abogado para poder llevar a cabo la denuncia contra el ciberataque —algo siempre recomendable—, es preciso recurrir a un bufete con experiencia en ciberseguridad. En ese caso, nuestro abogado trabajará sobre las evidencias entregadas a la policía no sólo para investigar sobre lo acontecido, sino también para regular el flujo de información y custodiar las pruebas según un procedimiento específico, nos cuenta el abogado penalista en Madrid, David San Eloy Salas..
Asimismo, los abogados de ciberseguridad se encargarán de aconsejarnos distintos procesos de prevención contra futuros cibercrímenes, sea tanto recomendándonos cambiar de dispositivo como de únicamente cambiar las claves en función de la gravedad del delito. En el ámbito puramente legal, llevando a cabo la defensa de nuestro derecho a la privacidad e inviolabilidad de nuestros datos, en muchos casos usurpados por los ciberdelincuentes. En definitiva, un servicio penalista que no debemos dudar en contratar si, desafortunadamente, nos convertimos en una de tantas otras víctimas de la ciberdelincuencia.