En Madrid, una mujer interpuso una demanda a la empresa que le despidió durante los primeros meses de la pandemia. La sentencia del Tribunal Supremo de Justicia declaró procedente el despido al considerar inválidos los argumentos de la demandante
Esta decisión del tribunal puede desanimar a algunas personas que han sido despedidas durante la pandemia, o quizás sea un incentivo a la actuación correcta frente a un despido laboral.
Aunque las empresas no requieren autorización para despedir a una persona, existen condiciones que podrían hacer que tal decisión fuese improcedente. Lexway Abogados recomienda la intervención de un profesional legal cuando se ha terminado una relación laboral.
Diversas circunstancias pueden dar lugar a un despido. Cuando la empresa decide acabar con la relación laboral por alguna falta grave del trabajador, se considera un despido disciplinario. Por ejemplo, una persona que falte a su puesto de trabajo de manera injustificada podría recibir una sanción de este tipo.
También hay despidos de tipo objetivo, cuando se extingue el contrato por parte de la empresa, debido a causas organizativas, técnicas, económicas, entre otras. O el despido colectivo en el que se rescinde el contrato de un número determinado de trabajadores, al mismo tiempo.
Todo trabajador que no esté satisfecho con la decisión de la empresa de rescindir un contrato laboral puede hacer una reclamación. Un juez será quien determine si procede o no esta decisión del empleador.
Para que se considere procedente un despido, la empresa debe presentar pruebas válidas para que se considere legal su decisión. A partir de allí, se determina si el trabajador podría merecer o no, la indemnización por el tiempo trabajado.
Cuando el despido resulta improcedente es porque el empleador no ha podido demostrar que cumple con los requisitos legales para terminar la relación laboral. En este caso, se le da la oportunidad al trabajador a decidir si quiere regresar a su puesto laboral o si es indemnizado por parte de la empresa. También es posible que se declare nulo un despido, cuando se ha comprobado actuaciones discriminatorias en la decisión de la empresa.
Si te han despedido, el empleador deberá actuar conforme ley, lo que implica avisarte con antelación. De lo contrario, la empresa tendrá que pagar de manera obligada al trabajador los días.
Al momento de terminar una relación laboral, se tendrá que formalizar el asunto con una carta y una propuesta de finiquito. Es importante que el trabajador reciba la carta y declare con su puño y letra su falta de conformidad. Un “No Conforme”, basta.
Es posible que entre empresa y trabajador se pueda conseguir un acuerdo con respecto a la relación laboral, sea continuarla o finiquitarla. Sin embargo, cuando esto no se ha logrado, será necesario comenzar un acuerdo vía judicial, para lo que necesitará un abogado laboralista.
El período de interposición de la demanda será de 20 días hábiles como máximo, a partir del día que el despido se ha hecho efectivo. A partir de entonces, comenzarán las negociaciones judiciales.