Esta nueva funcionalidad de autoconsumo proporciona una alternativa a los vecinos de una comunidad con diferentes hábitos de consumo para predecir su demanda de electricidad y que esta sea autoproducida y consumida en función de las necesidades hora por hora, facilitando el ahorro. El modelo previo solo permite el reparto entre ellos en porcentajes fijos.
Autoconsumo colectivo a la carta para mejorar y ahorrar en energía fotovoltaica. La novedosa normativa aprobada esta semana por el Ministerio para la Transición Ecológica abre la puerta a las comunidades de vecinos que poseen en sus cubiertas instalaciones fotovoltaicas a llevar a cabo un reparto variable entre ellos, para cada hora del año, de la energía que desarrollan.
Esta normativa intenta aumentar la eficiencia energética de estas comunidades, dado que estas, van a poder usar la energía de una manera más flexible según les plazca. El propósito es que la mayoría de la electricidad que demanden sea autoproducida, dado que, carece de coste. Cuanto más se aproximen a las necesidades energéticas que requieren en cada hora, menos energía requerirán de la distribuidora y más económica va a ser su factura.
En Solarinstala Analizamos la trascendencia de este cambio en el modelo de autoconsumo colectivo y cómo va a poder aplicarse la novedosa fórmula.
Hasta la actualidad, la normativa establecía que los propietarios o vecinos con instalaciones fotovoltaicas compartidas debían repartirse la energía autoproducida en coeficientes fijos. O sea, en un porcentaje invariable para cada hora predeterminado por medio de un convenio entre ellos. Este modelo se estableció desde la aceptación del Real Decreto 244/2019, que reguló el autoconsumo colectivo.
Por tanto, los vecinos o propietarios podían elegir el porcentaje de energía renovable que correspondía a cada vivienda atendiendo, entre otras cosas, a la inversión desembolsada para su instalación de placas solares en Madrid o en las demás ciudades de España.
Para ponernos en contexto: una comunidad tiene una instalación que genera 10 kilovatios hora a repartir entre 4 vecinos que han acordado dividirse a partes iguales la generación de la energía de sus placas. En esta circunstancia, a cada vivienda le corresponderá 2,5 kilovatios hora para toda la vida. El inconveniente es que la energía consumida en una vivienda es muy distinta dependiendo del momento del día o de la estación del año etc.
Debido a esta circunstancia, el modelo de coeficientes fijos hace difícil el reparto de la energía de forma correcta y eficiente, principalmente para personas con estilos de vida muy dispares. El nuevo procedimiento optimiza esta circunstancia al dar la posibilidad a cada vecino a elegir su horario de consumo de energía, aunque los dos sistemas podrán mantenerse para optimizar la situación de cada comunidad en particular. La orden mantiene la oportunidad de usar coeficientes fijos o cambiantes a elección de los vecinos.
El 65 % de la gente de España vive en inmuebles. Por esto, las comunidades de vecinos van a tener una enorme relevancia en el avance del autoconsumo que se genere en los años venideros, también la tendrán las comunidades energéticas y los vecinos que estén a menos de 500 metros del contador de la instalación de generación de energía fotovoltaica, para las que también se aplica la nueva normativa.
La norma expone que, para utilizar este modelo, todos los ciudadanos que hayan invertido en una instalación fotovoltaica de autoconsumo colectiva tendrán firmar un convenio en el que se especifique el porcentaje de energía que va a consumir hora a hora a lo largo de el año y, tras ello, notificarlo a la compañía distribuidora. Esta se ocupará de la lectura.
O sea, tanto el contrato como la notificación del mismo, deberán producirse antes del consumo de energía. El reparto será a la carta, de hecho, se conoce como un reparto de coeficientes “ex ante” y de esta forma lo cita la norma. Los individuos deberán predecir la electricidad que necesitan en funcionalidad de lo que necesiten día a día a lo largo de un año y llegar a un consenso entre ellos.
Los vecinos deberán enviar a la distribuidora un grupo de datos en el que se indique el reparto que se asigna a cada dueño por todas las 8.760 horas que tiene un año. La ley facilita llevar a cabo un cambio cada 4 meses.
POR ÚLTIMO, SE ESTUDIA QUE EL REPARTO Y CONSUMO DE ENERGÍA SE DECIDA Y SE FIJE A POSTERIORI
El que las horas de consumo se decidan antes de que se use y se genere la energía puede ocasionar problemas a los vecinos en opinión de los profesionales que trabajan en una Empresa de instalación de placas solares en Madrid y en el resto del territorio español.
Por eso, piensan que hay un método mejor de llevar a cabo este cambio: una fijación de los consumos a posteriori, ex articulo. El Real Decreto 244/2019 el Gobierno se comprometió utilizar este modelo en un año, pero no lo hizo.
Con este otro modelo se analizaría la demanda de todos los vecinos en el transcurso de un año para luego procesarla y estipular perfiles de gasto eléctrico periódico.
Nuestro Ministerio para la Transición Ecológica relata en la orden publicada en el BOE la causa por la cual no eligió por esta fórmula. El modelo “ex frente permite un mayor aprovechamiento de las ideas de autoconsumo colectivo” dado que “permite seguir hacia un modelo más flexible “de una forma progresiva”. Y añade: “Se ha considerado que una fijación de coeficientes “ex post” (…) sin un examen, experiencia y una evolución más profunda del autoconsumo puede suponer adversidades y retrasos en la facturación (…) y podría hacer más difícil su expansión”.
Aunque esta es, a ojos de todos los expertos en materia fotovoltaica, la mejor manera de proceder para repartir la energía solar generada en una comunidad de vecinos, de momento no se ha implementado, ya que se toman las decisiones de reparto de energía con base en unos datos previos existentes (el año anterior) y no con base en especulaciones de consumo futuras, las cuales realmente se desconocen.