Tanto si se trata de cosmética como de alimentación, los ingredientes saludables están en pleno auge entre los consumidores
El crecimiento de los productos naturales como elección preferida por los consumidores es un hecho. La población está cada vez más concienciada de la importancia de los ingredientes orgánicos y frescos no solo para su alimentación, sino también a la hora de escoger artículos cosméticos. La tendencia al alza de este tipo de productos más saludables es ya imparable en toda Europa.
Con respecto a la cosmética natural, ha quedado patente que después de la pandemia la mayoría de consumidores han manifestado un claro deseo de llevar un estilo de vida más saludable en todos los aspectos, incluyendo los productos para el cuidado del cuerpo. Así, la demanda de cosmética ecológica y con ingredientes naturales está aumentado considerablemente.
Esta crisis sanitaria global ha hecho que cada vez nos preocupemos más por el medio ambiente, el consumo responsable y la sostenibilidad, y en este marco, los productos sostenibles como por ejemplo el aceite cbd son cada vez más demandados. Desde cremas y aceites para el cuidado de la piel, hasta geles y lubricantes, el uso comercial del aceite de cannadibiol está cada vez más extendido.
Pero no solo en el mundo de la belleza está presente este crecimiento en la demanda de productos naturales. La alimentación ecológica es otro mercado que está notando una importante expansión.
La tendencia hacia una alimentación más sana es imparable. Esto es algo que se puede comprobar tanto en la cesta de la compra como en los lineales de la mayoría de grandes supermercados donde cada vez hay más productos con las etiquetas “bio”, “eco” o “veg”. Y es que la comida ecológica ha dejado de ser la opción de una minoría para convertirse en una necesidad general.
De todos es bien sabido que los alimentos procesados y ultra procesados que abarrotan el mercado hacen un flaco favor a la salud. De hecho, contienen una gran cantidad de aditivos y conservantes perjudiciales, así como cantidades de azúcar desorbitadas que a la larga son la causa de múltiples enfermedades.
Por suerte, en la era de la digitalización, la información está cada vez más al alcance de la mano, de ahí que los consumidores estén comenzando a despertar y preferir productos frescos y naturales o de agricultura ecológica. La vuelta al producto local y de temporada no solo es beneficioso para la salud, sino también para el mantenimiento y cuidado de las economías locales y en consecuencia la protección del medio ambiente.
Es mucho más saludable consumir verduras y frutas frescas libres de pesticidas provenientes de agricultores de cercanía que comprarlas envasadas y provenientes de zonas muy alejadas donde han sido sometidas a todo tipo de tratamientos químicos para su conservación y transporte. Al mismo tiempo, cuando esos mismos alimentos procedentes de países lejanos han dejado una huella de carbono importante por el camino, puesto que han tenido que ser transportados en barco, posteriormente en camiones hasta el distribuidor y más tarde hacia los puntos de venta.
Con el consumo de cercanía o “kilómetro Cero” no únicamente se consigue disminuir la contaminación y luchar contra el cambio climático, sino que además es una apuesta clara por la salud de quienes ingieren dichos alimentos. Tal es la importancia de esta realidad que también ha llegado al mundo de las mascotas, hay que decir que también hay comida natural para mascotas porque ellos también merecen piensos y productos de calidad.
Tanto la vida de los animales domésticos como la de los animales humanos puede alargarse o acortarse drásticamente en función de la calidad de la alimentación. No es de extrañar, por tanto, que cada vez más personas opten por una alimentación ecológica que garantice la calidad de sus nutrientes.
La cosmética natural se diferencia de la convencional principalmente porque busca respetar el equilibrio natural de la piel. Para ello, utiliza en la elaboración de los productos ingredientes naturales y ecológicos compatibles con el pH de la piel. La cosmética convencional en cambio, emplea compuestos sintéticos que pueden causar alergias y otros efectos secundarios especialmente en pieles sensibles.
En este sentido, la cosmética natural no usa sustancias químicas ni colorantes artificiales y extrae sus ingredientes del reino vegetal y mineral. Al mismo tiempo, tiene una gran concentración de principios activos y de ahí su gran eficacia. Para garantizar su fiabilidad existen diferentes certificaciones que dan fe de procesos de fabricación sostenibles y confiables.
La cosmética convencional utiliza químicos derivados del petróleo como parafinas, siliconas, conservantes, colorantes, perfumes y otros compuestos sintéticos que lo que buscan es atraer la atención del consumidor y asegurar una larga conservación en detrimento de la calidad del producto. Por no hablar de que detrás de la mayoría de estos artículos hay experimentación animal, además de métodos de producción y elaboración muy contaminantes.