Opinión

'De niñatos y corruptos', por Constantino Mediavilla

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de Madrid, José Luís Martínez Almeida, a su llegada al Museo Del Prado para seguir el acto en el que se decidirá sobre la inscripción en la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco de la candidatura española Paisaje de la Luz (Foto: Chema Barroso).

OPINIÓN

Constantino Mediavilla | Lunes 13 de septiembre de 2021

Contrasta la serenidad de la presidenta Ayuso a la hora de plantear su legítimo deseo de presidir el PP madrileño y del propio alcalde Almeida a la hora de plantear un rotundo “no toca” con las manifestaciones de Aguirre y la dura réplica de García Egea. Algo de cierto hay en esta batalla popular por el partido en Madrid del daño que pueden llegar a provocar algunos asesores o cargos intermedios intoxicando, junto a la propia prensa al dictado a veces de intereses espurios. Pero es innegable que hoy por hoy Ayuso es la única candidata que ha dado el paso públicamente y Casado lo sabía antes de invitar por sorpresa a Almeida a entrar en una carrera que no deseaba en absoluto y aún hoy prefiere evitar.

Ahora bien. Si el PP quiere volver a los errores del pasado y actuar en general como ¨niñatos” políticos será su problema, aunque ciertamente sería una nueva veta de “corrupción” la que le eliminaría de cualquier aspiración a futuro. Y así, burla burlando, crece la espiral dialéctica interna para regocijo de la oposición que huele réditos inmediatos. Nunca Almeida dijo a Ayuso, ni a Casado, que quería presidir el partido. Acaso apostar por la tercera vía con Ana Camíns a la cabeza. Sin embargo, Ayuso si quiere presidir y si quiere controlar personalmente la que considera obligada renovación y lo que es para ella más importante los tiempos, que en política son decisivos, y Casado lo sabe. Romper el “ticket” sería un suicidio político hoy. Los “partners” lo saben.

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