Denominamos prevención de riesgos laborales a aquellas medidas tomadas por parte de la empresa y de sus empleados con el fin de solucionar cualquier problema antes de que estos sucedan. De esta forma, se logra prevenir toda una serie de riesgos perjudiciales para la salud física y mental de sus trabajadores.
Por ello, entendemos que la finalidad de la prevención de riesgos laborales no es otra que conseguir mejorar la seguridad y salud de los trabajadores durante las horas de trabajo. Para ello, hay que tomar una serie de medidas acorde al desarrollo de la actividad que realice cada empresa.
De hecho, existen varios tipos de riesgos laborales entre los que se encuentran los riegos físicos, riesgos químicos y biológicos, riesgos psicológicos, riesgos mecánicos, riesgos ergonómicos y riesgos de seguridad vial.
La creación de un plan de prevención y gestión de riesgos es obligatorio para cualquier empresa. Sin embargo, en el caso de los autónomos existen algunas distinciones.
De hecho, para autónomos sin trabajadores no existe la necesidad de crear un plan de prevención. Sin embargo, aún sin tener trabajadores si se ve afectado por la normativa sobre Coordinación de Actividades Empresariales sí deberá crearlo.
En el resto de casos donde el autónomo cuente con trabajadores a su cargo también se verá obligado a contar un plan de prevención de riesgos laborales.
El objetivo de la prevención es el de proteger a los trabajadores de la empresa de cualquier riesgo derivado con su desempeño laboral. Por ello, conseguir una buena actuación en la prevención de riesgos laborales implica el poder minimizar o evitar accidentes o enfermedades que puedan darse en la empresa.
Para conseguir este objetivo debe existir una intencionalidad por parte de los empresarios y de los trabajadores por aprender a solventar los posibles riegos durante las horas de trabajo.
Además, es un derecho de los propios trabajadores y una obligación por parte de la empresa el realizar cursos y charlas de previsión de riesgos laborales para asegurar el bienestar de todos sus empleados.
Hay diferentes formas de abordar la prevención de riesgos laborales. Aunque la responsabilidad de formar a sus trabajadores es de la empresa, la prevención de riesgos laborales puede abordarse en distintas modalidades:
El aumento de inversión en las políticas de PRL de los últimos tiempos ha demostrado que invertir en Prevención de Riesgos Laborales no solo es necesario para la salud de los trabajadores y para evitar accidentes, sino que es muy rentable.
Cumplir las normativas puede ahorrar mucho dinero y problemas a las empresas en forma de multas y sanciones, pero no se trata solo de eso: una plantilla que trabaja con seguridad lo hará también con mejor actitud.
Como se acaba de mencionar, una adecuada PRL reduce el absentismo, incrementa la productividad y mejora la competitividad de toda la empresa al contar con trabajadores con un mejor desempeño. Un clima laboral más seguro y agradable mejora las relaciones interpersonales entre los empleados, que perciben que la empresa se implica con su salud y bienestar y se encuentran más motivados.