Carmen M. Gutiérrez | Viernes 07 de diciembre de 2007
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, reiteró este viernes que retirará los 'chirimbolos' que resulten molestos o contaminantes, al ser preguntado por un informe que sitúa en 30 millones el coste económico de esta promesa hecha pública a principios de noviembre y que dijo no conocer durante la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno.
Gallardón dijo que él no tiene ningún informe o cálculo de cuánto costará cambiar los pantallas de publicidad recientemente instaladas, conocidas como 'chirimbolos', aunque también dijo que puede ser que no le haya llegado la información y que algún departamento del Ayuntamiento sí la tenga.
Pese al coste que pueda tener, el alcalde manifestó que se trata de un compromiso que adquirió para que "en aquellos casos que se produzca una incomodidad individual para los residentes si está cerca de su domicilio o colectiva porque signifique un elemento de contaminación ambiental o paisajística" se rectifique la ubicación del 'chirimbolo'.
Cañada Real
Por otra parte, afirmó que aún no ha despachado la
carta que le envió este martes el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, para solicitarle información sobre la "grave situación de precariedad y abandono" en que se encuentran las familias rumanas que viven en la zona denominada El Gallinero, en la Cañada Real Galiana.
TEMAS RELACIONADOS: