Transportes

El Metro de nuestros antepasados

Las obras de Ampliación de Metro de Madrid han servido para hallar numerosos restos arqueológicos y paleontológicos en el subsuelo de la región

Cristina Expósito | Sábado 06 de enero de 2007

Si un hombre neardental entrara en el Metro de Madrid ataviado con ropa actual, nadie notaría su presencia. Esa es una opinión generalizada entre paleontólogos y antropólogos, que estudian los restos del pasado para entender el presente. Los más de 90 kilómetros nuevos de suburbano que la Comunidad de Madrid realiza en esta legislatura servirán a los madrileños de hoy para mejorar su vida diaria, sin embargo también han sido útiles para desentrañar cómo eran nuestros antecesores.



Madrid dispone de un mapa de zonas de protección paleontológica y arqueológica que debe revisarse cuando se acomete cualquier gran obra en la región. Los grandes movimientos de tierras y la excavación de decenas de kilómetros de Metro que ha supuesto la ampliación acometida en esta legislatura ha servido para constatar la existencia de un importante patrimonio histórico de restos animales y humano en el subsuelo de la región.
 
 
 
 
 
"Sin las grandes obras públicas muchos restos arqueológicos y paleontológicos seguirían escondidos para siempre", explica Elena Nicolás, coordinadora de paleontología de entre la Dirección General de Patrimonio Histórico y la empresa pública MINTRA, dependiente de la Consejería de Transportes. Nicolás añade que gracias a las obras de ampliación de Metro de Madrid "se ha llegado a unas profundidades muy grandes, de 20 ó 30 metros bajo tierra, donde sería impensable llegar sin aprovechar las obras". "Este hecho nos ha permitido estudiar microvertebrados en profundidad", asegura Nicolás.
 
 
 
 
"Entre los hallazgos paleontológicos más interesentantes está la microfauna encontrada en la ampliación de la línea 5 a Alameda de Osuna o un ciervo hallado en la línea 2 a La Elipa", explica la paleontóloga. "Lo que no se encontrado en Madrid hasta la fecha son primates", asegura Elena Nicolás y explica que tal vez esta ausencia se deba "a que los microclimas no eran los propicios". Los restos paleontológicos de la Comunidad se remontan a hace 40.000 años aproximadamente.
 
 
 
 
Por su parte, el coordinador de Arqueología, Carlos Caballero, asegura que entre los indicios de presencia humana en la región destaca un yacimiento de restos romanos recuperado junto a los dos líneas de metro ligero que conforman el Metro Oeste, que comunican la capital con Boadilla del Monte y Pozuelo de Alarcón. "Es una zona productiva en la que se han encontrado vestigios de una gravera de extracción del siglo I de la época romana", explica el arqueólogo, "se han econtrado útiles para la decantación de arena". Un yacimiento que Carlos Caballero define como "único en España".
 
 
Asimismo, desde el punto de vista arqueológico es muy interesante, según los expertos, el yacimiento del paleolítico medio  hallado en las obras de la estación del Doce de Octubre, en la ampliación de la Línea 3, así como la recuperación de la antigua Fábrica de Paños de San Fernando de Henares, que data del  siglo XVIII.

Asimismo, las obras de ampliación del Metro han permitido documentar nuevos viajes de agua relacionados con el abastecimiento de la ciudad de Madrid en la Edad Moderna. De esta forma, durante las obras de prolongación de las líneas 1 y 4 a Chamartín y Hortaleza se ha documentado un ramal secundario del Viaje de Agua de la Castellana, que formó parte de la red de canalizaciones de la ciudad de Madrid desde su fundación por Muhammad I en el siglo IX.

Todos estos hallazgos paleontológicos y arqueológicos, que se han producido gracias a la ampliación del suburbano se recogen en un libro editado por las consejerías de Transportes y Cultura titulado "El Patrimonio Arqueológico y Paleontológico en las obras de Ampliación de Metro de Madrid. 2003-2007".