"Muy agradecido e ilusionado". Así ha reaccionado Javier Limón tras conocer que ha sido galardonado con el Premio Madrid a la mejor Iniciativa Cultural. El productor madrileño, que ha grabado a las leyendas del flamenco y que se encuentra detrás de producciones antológicas de músicos de la talla de Paco de Lucía, Diego 'El Cigala' o Enrique Morente, reconoce que este reconocimiento le hace especial ilusión: "Es un premio de Madrid. Yo y mi padre somos de aquí".
Otros artistas como Andrés Calamaro, Niño Josele, Wynton Marsalis, Concha Buika, Alejandro Sanz y Alicia Keys también han tenido la suerte de contar con la experiencia de uno de los productores y compositores de música más prestigiosos de nuestro país. Productor, arreglador, compositor, docente...No hay nada que se le resista siempre que se trate de un proyecto que le motive.
Su trayectoria, marcada por aplausos y reconocimientos, dentro y fuera de Europa, le han situado en una posición privilegiada en el mundo de la música. "Los premios que más disfruto son los que te dan personas con credibilidad", reconoce. "Más que premios me gusta llamarlos reconcimientos. Tengo muchos Grammy y nunca he ido a recogerlos, pero el de Madridiario es diferente y todo lo que tenga que ver con Madrid siempre es bienvenido", cuenta.
Para que un proyecto llame la atención de Limón debe cumplir una condición imprescindible, emocionarse con el trabajo: "Antes te diría que me sirviese también para pagar la hipoteca pero ahora, con casi 50 años y con mi experiencia, lo importante es pasarlo bien". Y en sus últimos trabajos así lo demuestra. "Una carrera profesional se forja diciendo que sí a muchos proyectos pero llega un punto que también hay que saber decir que no", añade.
"Lo importante es pasarlo bien y disfrutar de lo que haces"
Limón goza de un conocimiento profundo de la música, una condición indispensable para poder abrir caminos por donde apenas nadie ha pasado. El músico también reunió a las grandes voces femeninas del Mediterráneo en 'Las mujeres de agua' y ha regresado con un disco, 'Hombres de fuego', en el que los protagonistas son ahora grandes hombres de uno y otro lado del Atlántico a los que ha hecho "un traje a medida, de gala y original", a la búsqueda como siempre de "caminos por los que no ha pasado nadie".
"Hay que tener un conocimiento profundo de la música para poder saltar y romper las reglas. A mí me gusta abrir caminos por donde no ha pasado nadie o poca gente, porque repetir la misma ruta es aburrido", reflexiona.
Las grandes voces masculinas de la canción en español se juntan para dar vida a una serie de composiciones que el propio Javier, solo o con la colaboración de los propios artistas, ha escrito de manera inédita para la ocasión. En este caso, los 12 'grandes' llegan comandados por Javier Limón que ha firmado uno de los mejores discos de su carrera: Santiago Auserón, Coque Maya, Alejandro Sanz, Pablo López, Miguel Poveda, Arcángel, Saul Quirós o Pitingo, entre otros.
"Con una guitarra, un papel y un lápiz soy feliz"
La pandemia le ha hecho darse cuenta que la industria musical goza de salud y se encuentra "en su mejor momento". Durante este tiempo, Limón ha podido componer sin apenas descanso: "Con una guitarra, un papel y un lápiz soy feliz". Su trabajo no se ha visto mermado por los confinamientos y restricciones: "No necesito de aplausos ni audiencias, es un trabajo de compositor". En estos meses, también se ha dado cuenta, explica con humor, que tiene la gran suerte de pasar los días con la mejor familia: "No me he divorciado de mi mujer con la que llevo más de 30 años y mis hijos son aptos para convivir".
La gran revolución de la música es su enorme carga visual. "La música es global y viaja bien de un lugar a otro. Nos gusta la música de todo el mundo", añade. Una sociedad cada vez más globalizada y digital: "La digitalización es un buen movimiento para la música y quizás la pandemia sí que ha agilizado eso".
Es quizás, la cocina, su válvula de escape, la que le permite quitarse de la cabeza notas y acordes. Y cuando le dejan porque sus hijos han heredado la maestría musical y llevan la melodía en las venas. Siguen los pasos de su padre y nadie mejor que él para enseñarles el mejor camino.