A la hora de enviar remesas a Ecuador tenemos varios métodos, algunos de los cuales nos permiten enviar dinero sin tener una cuenta bancaria.
Dependiendo de nuestras circunstancias y necesidades podemos usar uno y otro, de manera que vamos a ver cuáles son estos métodos.
Una de las maneras más cómodas de enviar remesas desde España es hacer una transferencia bancaria.
Tiene la ventaja de que en casi cada pueblo, por pequeño que sea, hay una oficina bancaria y además todos los bancos tienen apps, por lo que el envío de dinero se puede hacer desde nuestro smartphone si tenemos conexión a Internet.
El dinero llega en un periodo de entre tres y cinco días laborables y es una de las maneras más seguras de enviar remesas, pues sabemos que este dinero jamás se va a perder.
La desventaja es que es un método caro, aunque algunos bancos ya tienen precios especiales para el envío de remesas.
Para hacernos una idea, el importe mínimo que nos van a cobrar es de alrededor de 20 euros.
Una remesadora es otra de las opciones que tenemos para enviar dinero a nuestros familiares de Ecuador.
Hay infinidad de remesadoras y muchas de ellas tienen oficinas físicas como los bancos, lo que es una ventaja a la hora de mandar dólares para aquellas personas que no se manejan bien con Internet.
También se puede hacer el envío a través de la red, por lo que son muy cómodas para mandar remesas. Además, hay empresas de reconocido prestigio que llevan décadas en este mercado, por lo que la seguridad es casi la misma que la que nos da un banco.
Su gran ventaja es que la tarifa es casi ridícula si la comparamos con la que cobra un banco. De esta manera, cuando un banco tiene una tarifa de alrededor de 20 euros, estas remesadoras nos cobran un euro.
Eso sí, tienen una desventaja que es que no aplican el tipo de cambio oficial, sino que usan el suyo propio, un cambio que nos es muy desfavorable. De manera que antes de hacer un envío hay que ver el costo final y compararlo con el del banco.
La última opción es la de las plataformas online, un tipo de empresas que no tienen locales físicos.
Los envíos de remesas se hacen desde Internet y suelen ser las más económicas, cobrando una pequeña comisión fija más un tanto por ciento del dinero que enviamos.
La remesa la hacemos usando una cuenta bancaria o una tarjeta y nos suelen dejar elegir el tiempo de llegada, para que gastemos menos si no necesitamos que la remesa llegue enseguida.
Su tipo de cambio es el que podemos ver en Google, de forma que es mucho más favorable que el de las remesadoras.
Hemos visto que hay métodos más económicos que otros, pero siempre debemos comparar el precio del envío de la remesa, puesto que no siempre un banco va a ser más caro que una remesadora o una plataforma online más barata que una empresa de envío de remesas.
El precio depende mucho de la cantidad que enviemos, de las comisiones, del tipo de cambio, de las promociones, etc., por lo que lo mejor es que siempre que vayamos a hacer un envío miremos las tres opciones y elijamos la más económica para esa remesa en particular.