Hoy más que nunca, debido a estos tiempos de pandemia, nuestra economía se ha resentido y son muchos los que han perdido su trabajo y por tanto su solvencia económica. Es evidente que la necesidad de financiación de crédito ha aumentado de forma considerable sobre todo entre las pymes, micropymes y autónomos. Por eso mismo, la principal alternativa frente a los préstamos bancarios serían los préstamos online, y son más urgentes que nunca. Es lo que llamamos el modelo “fintech”, una financiación alternativa que gracias a la tecnología ofrece grandes soluciones a través de plataformas online. Se dedican a atraer y gestionar el capital privado hacia la economía real. Las fintech han democratizado la banca tradicional y ofrecen condiciones de financiación para las empresas mucho más justas.
Mientras los bancos son menos flexibles, las comisiones son un modelo de negocio, suele exigir aval o garantía, los criterios de riesgo son más estrictos y muchos emprendedores, pymes y startups tienen la puerta cerrada. En la financiación no bancaria nos encontramos que hay mayor flexibilidad, ya que se adaptan a las necesidades de liquidez de las empresas, se basa en acuerdos libres entre particulares, mayor agilidad en la tramitación y la respuesta, las plataformas de intermediación incluyen una comisión de servicio, y piden avales y garantías solo de manera excepcional. En el caso de estos últimos, los recursos provienen de inversores particulares o fondos públicos.
Préstamos online
Los créditos online están dirigidos sobre todo a particulares. No es necesario detallar el motivo y la finalidad para la que se necesita el dinero, por lo que los requisitos de este tipo de créditos no bancarios son muy poco estrictos. Esto es de un gran atractivo frente a la rigidez y cantidad de requisitos de los préstamos bancarios. Es la alternativa más extendida y usada tal como comentábamos anteriormente, pero no es la única.
Crowdlending
Préstamos P2P entre particulares (de inversores a empresas). Cada proyecto se financia a través de un colectivo de personas a cambio de un tipo de interés pactado.
Crowdfactoring –factoring
El factoring es un servicio de anticipo de facturas con un descuento como coste. Se basa en la cesión de una cartera de cobros (facturas, letras, pagarés, certificaciones de obra…) a una compañía financiera.
Crowdfunding
Abarca desde el micromecenazgo de proyectos pequeños hasta préstamos remunerados, participaciones de capital o inversión mobiliaria.
Préstamos participativos
Enfocado a aumentar los fondos propios de las pymes. Aquí, el préstamo tiene unas condiciones y una remuneración establecida.
Business angels
Son inversores privados que financian proyectos emprendedores en los que tengan confianza o interés personal. Aportan capital, experiencia y contactos. La compensación o “comisión” se puede negociar de forma libre.
Incubadoras y aceleradoras de start-ups
Las incubadoras son espacios que “incuban” la idea antes de materializar el proyecto. Ayudan a financiar los pasos previos, el estudio de mercado o el testeo del producto.
Las aceleradoras. Su función es ayudar en las fases de lanzamiento e internacionalización con capital y medios.
Leasing y renting
Son contratos de arrendamiento financiero para disponer de un bien o equipo pagando solo una cuota mensual. El leasing incluye una opción de compra al final del contrato.