Zerolo fue perseguido e insultado por un grupo de exaltados
Enrique Villalba | Lunes 03 de diciembre de 2007
Cinco minutos de silencio que acabaron en bronca. El acto de repulsa del terrorismo que se ha llevado a cabo este lunes en la puerta de la nueva sede del Ayuntamiento de Madrid con motivo del asesinato este domingo del guardia civil Raúl Centeno se emborronó por la tensión.
Banderas a media asta y con crespones negros, manos blancas, carteles y mucha, mucha gente. En los escalones del Consistorio, todo el arco municipal estuvo representado con el alcalde y los portavoces a la cabeza. Además, allí estaba la plana mayor del Partido Popular, con Ángel Acebes, Ignacio Astarloa, José María Michavila, Gabriel Elorriaga y Miguel Arias Cañete. Como representante principal del Grupo Socialista en el Congreso estuvo Álvaro Cuesta.
En ningún momento hubo tiempo de silencio. Los ánimos estaban muy caldeados desde el principio. Tanto que algunos manifestantes perdieron los papeles.
Y los representantes municipales y nacionales del PSOE estuvieron en todo momento en el ojo de ese huracán. "Traidor, que no apoyas a las víctimas y hablas con ETA", le gritaba una señora que no se calló en ningún momento a Cuesta. "Zapatero dimisión", "Cómplices de ETA fuera de ahí", "Zerolo insultas a las víctimas con tu presencia", "Zapatero haz las maletas y vete con la ETA" y "A la ETA, metralleta", eran otras máximas. Pero también hubo para los populares: "Rajoy, si apoyas a la Z, apoyas a la ETA", o "Gallardón, no hagas caso a la izquierda, que te pierdes".
Los representantes políticos mantuvieron la calma dentro del silencio. La concentración terminó con un aplauso y con vivas a España y la Guardia Civil. Alguno de los presentes, con banderas con crespones negros, portaban además pequeñas pancartas en las que se leían lemas como "A ETA se la vence no se la convence".
Sin embargo, concluido el acto de repulsa, la situación se descontroló. Aparte de que no se pudo leer el comunicado oficial del Ayuntamiento, en un momento, todo desembocó en una catarata de agresiones verbales a los concejales socialistas, que tuvieron que ser escoltados por la Policía Nacional.
El que más sufrió el acoso de los exaltados fue el concejal Pedro Zerolo, que fue perseguido por la calle en medio de toda clase de insultos de los exaltados. El vicealcalde, Manuel Cobo, le acompañó hasta el coche oficial por su seguridad.
Unidad y firmeza
En el acto posterior, el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, expresó la necesidad de "mantener la unidad y la firmeza de las fuerzas políticas y de la sociedad contra la barbarie terrorista". "No podemos dejar -continuó- que se modifique nuestra convivencia ni dejar que se pierda el espacio de tolerancia que es la sociedad española por el terrorismo, sino que tenemos que vivir la vida e imponer los valores democráticos sobre los que convierten en una causa personal la privación de una vida".
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