Esto conlleva que los trabajadores utilicen sus equipos de uso personal para acceder a datos sensibles dando lugar a una nueva ventana de peligros en lo que respecta a la ciberseguridad. Peligros que perjudican la imagen externa así como los beneficios tanto en corto como a largo plazo.
Ahora más que nunca apostar por una formación en ciberseguridad para los trabajadores se ha convertido en prioridad. Saber cómo proteger los datos confidenciales y el uso de cuentas para fortificar la seguridad es tan necesaria como acudir a una empresa de ciberseguridad. Una empresa externa especializada y con experiencia permite que el negocio no tenga ningún punto débil en cuanto a ataques, pérdidas inesperadas y acceso a datos claves.
Solicitar los servicios de una empresa experta en ciberseguridad es una recomendación rentable como demuestran diferentes estudios al respecto. La prestigiosa consultora PWC cuenta con diferentes informes que avalan la eficacia de la ciberseguridad sobre todo en esta época de covid. Sin embargo, la gran mayoría de empresas todavía no cuentan con un protocolo o un sistema de formación en ciberseguridad eficiente y regular para antiguos o nuevos empleados.
Según PWC, a través de una serie de preguntas a 50 empresas españolas en el que comentan que un 86% considera que las empresas no tienen cultura de ciberseguridad o se debería mejorar. Un riesgo que aumenta cada día más con el teletrabajo. Debido a que no hay oficinas centralizadas el control se dispersa por todos los hogares y dispositivos personales de los trabajadores. Es por todo ello que acudir a una empresa de ciberseguridad mejora la confianza y se previenen alteraciones o pérdidas de datos en el que su recuperación puede costar tiempo difícilmente recuperable.
La formación a los trabajadores es un proceso necesario debido a su importancia y al valor empresarial. Desde cursos donde se tome conciencia de la seguridad para el procesamiento de la información, hasta la formación de técnicas y uso de herramientas para trabajar en entornos de uso diario.
Todo tipo de formación es bien recibida por una serie de ventajas en cuanto al factor humano se refiere.
Aparte de una formación adecuada, una opción que se debe incluir en la política de ciberseguridad es la de contratar empresas profesionales de ciberseguridad. Por un lado son capaces de detectar problemas tanto de la parte humana como de software gracias a su demostrada experiencia. Por otro lado es un pequeño gasto que puede suponer el ahorro de miles de euros dependiendo de la magnitud del negocio.