La pandemia vivida en 2020 ha cambiado muchas cosas en nuestras vidas, pero especialmente en las personas mayores que viven en grandes ciudades como Madrid. La necesidad de mantener la distancia social y tener una mayor seguridad ha provocado que se apueste cada vez más por diferentes servicios de cuidado de personas mayores en Madrid.
Este tipo de servicios que ya existían desde hace muchos años se han convertido en una prioridad y una ayuda fundamental para las personas mayores, ya que no se encargan solo de atenderles en lo que necesiten, sino de conseguir que puedan vivir una vida más plena en su propio domicilio.
Para ello se realizan diferentes tareas para que la persona mayor pueda vivir de la forma más confortable posible, pero también ofreciendo esa compañía necesaria para el anciano, algo muy importante si la familia no lo puede acompañar por la distancia, el trabajo u otras responsabilidades.
En el contexto actual, la demanda de cuidadoras internas que ofrecen una atención mucho más completa, combinando el cuidado con la compañía, ha crecido de manera exponencial. “Actualmente, 7 de cada 10 cuidadoras que nos solicitan son internas” afirma David González, CEO de Depencare, una empresa de referencia en el sector del cuidado de personas mayores y dependientes a domicilio. “Una de las cosas que el COVID ha cambiado es el enfoque del cuidado de las personas mayores” comenta, y es que el hogar es percibido como un entorno seguro para familiares y mayores.
“Hacía tiempo que el modelo de cuidados de los mayores necesitaba un cambio que tuviera en cuenta sus preferencias. El 87% de los mayores quiere envejecer en sus casas y no solo es un deseo, es un derecho que todos deberíamos tener” dice David González.
El cuidado a domicilio permite a las personas mayores permanecer en su hogar y solo eso ya es muy importante, ya que les permite estar en un entorno conocido y familiar. Cuando se alejan y están en un lugar desconocido, es más probable que sucedan situaciones que aumenten su miedo y estrés, lo que a esas edades puede afectar a la persona provocando o acelerando su deterioro cognitivo.
Además de esto, el cuidado a domicilio permite que una sola persona centre su atención en el beneficiario de los servicios, sin tener que repartir su tiempo entre varias personas como ocurre en las residencias de ancianos, estando la persona mayor mejor atendida y acompañada.
Además, el coste del cuidado a domicilio es en general más bajo que el del cuidado en una residencia, una cuestión que es aún más relevante en el momento actual, en un contexto en el que algunas pensiones no alcanzan los 700€ mensuales y donde la crisis provocada por la pandemia ha hecho estragos a nivel laboral en España.
Debido a las ventajas del cuidado a domicilio y a la situación actual, en Madrid cada vez son más las familias que apuestan por el cuidado en el propio hogar para atender a sus seres queridos.