Opinión

Madrid, Km.0 de la recuperación

Ángel Niño | Jueves 21 de enero de 2021

Todos los caminos llegan a Madrid. Km. 0 de la que debe de ser la recuperación económica, ha visto cómo recibía finalmente la categoría de zona catastrófica, con sus caminos nevados, la bruma sobre los balcones, y la sensación de que el año 2021 también nos va a poner a prueba. Y estaremos para responder, y lo haremos desde la lógica y el consenso.


Una vez más un acontecimiento externo obliga a los gobernantes a centrarse en lo importante, y olvidar el color de su trinchera, pero desgraciadamente no siempre ocurre. Desde el inicio de la pandemia hasta el final de la borrasca Filomena, Madrid parece un foco desde el que criticar al Ejecutivo o desde el que recibir la más feroz de las críticas. Y no lo somos. Debemos abandonar el color político, centrarnos en avanzar, sin incentivar el odio ni los extremos. Resultaría estúpido negar una pala entre la nieve a un vecino porque vota diferente, y casi ridículo pedir que, llegada la declaración de zona catastrófica, las ayudas dependan de que en Madrid gobierne un signo político diferente al del Gobierno de España. Que nadie nos guíe por ese rumbo.


Los ciudadanos, autónomos, trabajadores, empresarios…aguantan sin doblarse ante el temporal económico que les azota día tras día desde marzo del pasado 2020, pero el cansancio y la acumulación de pérdidas tornan cada vez más compleja su situación. El paro se ha disparado en 2020, superando los 200.000 desempleados en Madrid, y Filomena no ha hecho sino destrozar el final de la campaña de Navidad de comerciantes y hosteleros, que ya sufrían importantes pérdidas. Todo mientras el conjunto de los sectores ha dejado de percibir cerca de 1.000 millones en una semana. Madrid es el 12,4% del PIB, y el golpe que sufrimos es global. La solidaridad también ha de serlo. Nunca la capital ha negado una mano a nadie, ni siquiera cuando se pidieron médicos o material en plena pandemia y sufríamos los efectos de la Covid-19 con toda su crudeza.


Madrid necesita que abandonemos la confrontación política, que seamos ejemplo de consenso. Lo fuimos con los Acuerdos de la Villa, y no debemos de olvidarlo. Las discusiones políticas deben de rebajar su tono, tratar de ser constructivas. Desde ahí es desde donde logramos despejar Mercamadrid en apenas 48 horas y garantizar el abastecimiento de la ciudad tras la borrasca, con la ayuda de la UME, y desde ahí es desde donde construiremos la recuperación económica. El Gobierno no debe de darnos la espalda a la hora de ayudar a los madrileños tras la declaración de zona catastrófica, y desde luego Madrid debe de ser siempre una mano tendida. Todo desde la lógica. Los ciudadanos ahora no necesitan política, ni trincheras. Necesitan ayuda. Y volver a la normalidad.

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